0.- Dr. Jorge Benjamín Lojo



0.- Dr. Jorge Benjamín Lojo


 El Dr. Jorge Benjamín Lojo nos comparte su experiencia de vida realizada en Presencia Viva de Dios, camino en el que ha adquirido Vida Eterna-Sobrenatural o Verdaderamente Espiritual, una segunda naturaleza a imagen y semejanza de Nuestro Señor Jesucristo, El Hijo de Dios.

 Comparte y enseña, transmite su experiencia de vida enteramente consagrada-dedicada-entregada a Dios, y por ello, realizada en su Divina Presencia, en total comunión con Dios Padre Creador por medio su Hijo en su Espíritu Santo.

 A través de estas enseñanzas comparte su legado espiritual con la humanidad para acompañarla-guiarla en este momento de capital importancia donde debe tomar la decisión que afectará a todas las generaciones venideras.


 Nos dice-recomienda-exhorta el Dr. Jorge Benjamín Lojo:

 “La humanidad sola no podrá realizar el paso que debe dar, por sí misma se perderá en la oscuridad de los tiempos asechada, engañada y manipulada por los enemigos espirituales”.

 “La humanidad debe aprender a vivir como en el Cielo acá en la tierra, como un monje en medio de la ciudad, en medio del mundo”.

 “Esto significa que debe vivir en, de, por y para Dios”.

  “Es esencial aprender a vivir, aprender a vivir en Dios, pues hasta ahora hizo su existencia en la arena del olvido y la negación de Él, por ello yace en tinieblas y se ahoga en la oscuridad, padece su ausencia, cosecha lo que ha sembrado, sufre las consecuencias de lo que se ha provocado”.

 “Dios nos da la oportunidad de volver a Él, de volver al orden, de aprender a vivir, y de recuperar el Reino perdido, su Reino-Vida-Presencia en nuestra casa-vida-corazón”.

 “Dios nos da una oportunidad, nos enseña y ayuda a ir por el buen camino, de nosotros depende volver a Él y recuperar el Reino perdido, adquirir esa Segunda Naturaleza que nos devuelve a la imagen y semejanza con su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo”.

 “Desarrollamos algunos aspectos de nuestra vida, personalidad y no todos y no todos bien. Progresamos profesionalmente pero no espiritualmente, todo lo llenamos-suplimos con mentiras-fantasías y así nos volvemos delirantes de soberbia”.

 “Nos falta crecer-madurar-progresar-evolucionar en todos los aspectos, y primero y principal en el aspecto espiritual”.

 “La verdad es que Dios no tiene lugar en nuestro pretendido perfecto culto, Él no tiene libertad para Ser y Hacer, no puede decir, no puede disponer, como dijo San Pablo, en nosotros todo es estrecho para con Dios, se halla muy limitado”.

 “Lo limitamos a lo que queremos que acepte, mire, admire, apruebe, haga o no haga. Es un dios falso, un dios muerto”.

 “Hay que empezar a darle el lugar que corresponde, el de Dios, hay que prestarle atención y, por sobre todo, obedecerlo, porque Él Es Dios”.

 “Como es lógico-simple-coherente, el verdadero discípulo lo escucha, le presta atención, lo sigue-obedece. No se puede obedecer a quien no se escucha, a quien no se le presta atención”.

 “Por sobre todo, no se puede obedecer a quien no permitimos Que Se Revele, el dios que no se puede revelar, es un dios muerto, y un dios muerto es un dios inútil, todo se hace por él y en su nombre, como muerto que esta”.

 “El Dios Vivo y Verdadero es capaz de Ser y Hacer por Él mismo, solo y simplemente porque Él Es Dios”.

 “Considerar que Dios quiere llevar a la humanidad a su punto óptimo, y en esto debemos colaborar, no lo hace sin nuestro permiso, consentimiento y consecuente colaboración”.

 “El punto óptimo de la creación es imagen y semejanza con Él, es Jesús mismos, su Hijo Único, el Misterio de la Unión Hipostática, la doble naturaleza”.
 “El permiso-consentimiento se la damos-otorgamos al decirle diariamente ‘FIAT’, Que Se Haga Su Voluntad en nuestra casa-vida-corazón. Hay que dejarlo Ser-Hacer  Él porque Él Es Dios y Él nos hace a su imagen y semejanza”.

 “Por definición, y lógicamente, no podemos ser a imagen y semejanza suya, no podemos hacernos solos. Si pudiésemos hacernos dioses, significaría que ya lo seríamos, nadie puede dar o trasmitir lo que no es ni tiene, por eso es que necesitamos de Él para que nos haga iguales a Él, verdaderos hijos suyos a imagen y semejanza de su Hijo”.