10.- Grupos de Reflexión Espiritual



10.- Grupos de Reflexión Espiritual


 Incesantemente nos encontraremos de manera absolutamente irremediable frente a lo peor de lo peor para cada uno. Aunque parezca maldición, son esas bendiciones de Dios.

 Acá es donde debemos hacer lo de siempre, aprender a padecer como malditos condenados, dar gracias que no es peor y seguir adelante.

 Hay que usar la dificultad para venirse  sí mismo. Nunca vamos a vencer a Dios o conseguir lo que queremos. Es la hora de perder, sufrir, padecer.

 Dios se especializa en darle a cada uno lo peor de lo peor de manera incesante, pasar por el mundo se vuelve tormento, castigo, maldición, un sufrimiento infernal.

 Sin embargo, hay que dar gracias de que no es peor y seguir adelante evitando convertirse en algo peor.

 Padeciendo el infierno y sufriendo el ataque de los enemigos infernales hay que ser fiel, si caemos, levantarnos y seguir, no hay otra, es el vía crucis que todos debemos atravesar.

 Es la “Habitación 1-0-1” de G. Orwell en su novela distópica “1984”, a cada uno lo que es lo peor de lo peor.

 Es el combate final, son los tres días de tinieblas, es el paso del ángel exterminador.

 Es para purificación final, vencerse a sí, sacrificarse, renunciar a la propia voluntad, para volver a elegir-aceptar-obedecer a Dios, y esto en las peores condiciones, donde razonablemente no lo haríamos por los tormentos y por ver que Dios siempre es indiferente a nuestro tormento y peor aun, se comporta como enemigo permitiendo todo lo peor junto y de manera constante, noche y día sin remedio.

 En el vacío-ausencia de Dios, sufriendo la muerte por dentro y por fuera, padeciendo el embate de los peores enemigos interiores y exteriores, hay que hacer lo de siempre, renunciar, seguir, obedecer, perseverar, etc., hay que obedecer a Dios y dar gracias que no es peor.

 Ahí nos vencemos realmente a nosotros mismos, ahí se produce la purificación, el crecimiento, la maduración, esa evolución espiritual que nunca acaba.

 El tiempo es el peor enemigo, no pasa y solo aumenta el sufrimiento en un instante en el que parece detenido el tiempo para ser otro tormento mas y el peor de todos.


 Se impone la Divina Justicia y cada uno debe pagar lo que debe, poner orden, arreglar cuentas con Dios.

 Vemos-hacemos experiencia de lo que realmente somos-tenemos-merecemos-podemos-sabemos, este abismo es lo que somos y seremos si no hay corrección. Es el abismo que debemos llenar.

 Llenar ese abismo con amor y voluntad de amar, no con adoración exigida, e impuesta, demandada, etc., como venimos haciendo al convertirnos en ególatras narcisistas infernales.

 Es la deuda a pagar, es el lugar que debemos dar a dios, es donde debemos recibirlo y dejarlo Ser y Hacer, Reinar, instaurar su Reinado-Vida-Presencia.
 Se debe hacer oración, reparación, impetrar gracia para colaborar en la salvación de otras almas.

 Lo único que podrán hacer las almas es dedicarse a Dios, forzosamente no tendrán otra salida, no podrán hacer mas que esto, no tendrán otra cosa que hacer ni podrán aun queriendo, solo lo que Dios ha dispuesto al imponerse con toda su autoridad.

 No saldrán de ahí hasta pagar todo lo que deben”, y habiendo pagado y saliendo, muchas almas vuelven porque aprendieron el camino y saben como colaborar en la salvación de las almas, colaboran en la obra de la redención, y por supuesto que es como lo hizo El Señor, dando su propia vida, siendo crucificadas, presentándose como víctimas ante la Divina Justicia.

 Viven un combate espiritual permanente y en su derrota incesante le consigan a Dios la victoria que quiere aun sin conocer ni entender sus planes. Soportan el rigor de la Divina Justicia.

 Considerar que lo que es, es y no puede ser modificado, cambiado, solo hay que aceptarlo-soportarlo-llevarlo, sacrificarse y seguir adelante.


Se impuso la Divina Justicia, padecemos la ausencia de Dios que merecemos y el consecuente embate, persecución, acoso, castigo de los enemigos espirituales interiores y exteriores.

 Estamos como merecemos, como tratamos a Dios somos tratados, así es como Dios se encuentra padeciendo en nuestra casa-vida-corazón.

 Si queremos lago diferente, vamos a tener que hacer algo distinto, vamos a tener que arreglar cuentas con Dios, poner orden, reformarnos, reencaminarnos.

 Por justicia esto es lo que merecemos, si queremos ver-tener algo distinto, vamos a tener que merecer algo diferente, es decir, hacer un esfuerzo-sacrificio, abandonar el chiquero, dejar la inmundicia y seguir-obedecer al Señor.

 No podemos modificar el exterior, primero hay que poner orden interno, interior, en la relación con Dios.

 No debemos resignarnos y entregarnos a lamentos o a conductas despechadas, simplemente hay que hacer lo que Dios quiere, soportar lo que nos toca y seguir adelante.

 Si queremos algo diferente, Dios nos lo va a dar a su debido tiempo, mientras tanto, hay que trabajar para Él, porque Él Es Dios y Dios Es Primero.

 No nos va a negar lo que le pedimos, pero no nos lo va a dar ahora. Si queremos que Dios cambie, si queremos que se modifique lo que por justicia nos toca, debemos cambiar nosotros.

 Hay que manifestar una voluntad diferente y confiar en Dios, creer en su amor y seguirlo-obedecerlo.


.........................................................................


Próximamente realizaré cursos, charlas, conferencias, etc., para explicar-enseñar-instruir mas sobre este tema.

Dejar en los comentarios inquietudes, observaciones, deseos, preguntas, consultas, etc.