25 noviembre 2018

EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, fiesta de CRISTO REY


EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, fiesta de CRISTO REY



Considerar que la Iglesia es refugio de pecadores arrepentidos, no de rebeldes orgullosos ególatras narcisistas que buscan aceptación, reconocimiento y adoración, aun y especialmente de parte de Dios.

Dios nos Ama, y por ello es que no nos miente, no nos engaña, no nos felicita, Él Es la Verdad y nos revela la Verdad, nos corrige con y por Amor, porque es verdaderamente Nuestro Padre.

No nos conviene creer que Dios aprueba, felicita y celebra lo que somos y hacemos, Dios está de nuestro lado, pero no es un adulador lisonjero, Él nos Ama en Verdad, es tiempo de madurar. “Amicus Plato, sed magis amica veritas”, soy amigo de Platón, pero soy mas amigo de la Verdad.

Hay que poner las cuentas en orden con Dios, Dios nos Ama, Él Es la Verdad, por ello es que en la fiesta de Cristo Rey debemos dejar las palabras, los discursos, las declamaciones hipócritas y pasar a ser sinceros con Dios y con nosotros mismos para que Él llegue a ser Verdaderamente Nuestro REY.




 Llegó la hora de ser sinceros con Dios y con nosotros mismos, es la hora de la Verdad.

 Hay que dejar de engañarse a sí mismo y dejar de pretender creer que engañamos a Dios.

 Debemos discernir la Verdad, buscar la Voluntad de Dios, empezar a obedecerlo realmente.

 Hemos construido un culto, espiritualidad, religión, superficial, hipócrita, de apariencias, nos engañamos a nosotros mismos y hasta creemos, en un delirio de orgullo, que Dios nos aprueba.

 Dios nos Ama, y por ello es que no nos miente, no nos engaña, no nos felicita, Él Es la Verdad y nos revela la Verdad, nos corrige con y por Amor, porque es verdaderamente Nuestro Padre.

 No nos conviene creer que Dios aprueba, felicita y celebra lo que somos y hacemos, Dios está de nuestro lado, pero no es un adulador lisonjero, Él nos Ama en Verdad, es tiempo de madurar. “Amicus Plato, sed magis amica veritas”, soy amigo de Platón, pero soy mas amigo de la Verdad.

 Considerar que la Iglesia es refugio de pecadores arrepentidos, no de rebeldes orgullosos ególatras narcisistas que buscan aceptación, reconocimiento y adoración, aun y especialmente de parte de Dios.

 Hay que poner las cuentas en orden con Dios, Dios nos Ama, Él Es la Verdad, por ello es que en la fiesta de Cristo Rey debemos dejar las palabras, los discursos, las declamaciones hipócritas y pasar a ser sinceros con Dios y con nosotros mismos para que Él llegue a ser Verdaderamente Nuestro REY.



Lecturas de hoy Domingo 34º del Tiempo Ordinario. Jesucristo, Rey del Universo - Ciclo B


Primera lectura: Lectura de la profecía de Daniel (7,13-14):


Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Palabra de Dios


Salmo: Sal 92,1ab.1c-2.5


R/. El Señor reina, vestido de majestad

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.


Segunda lectura Lectura del libro del Apocalipsis (1,5-8):


Jesucristo es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra. Aquel que nos ama, nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios, su Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. Mirad: Él viene en las nubes. Todo ojo lo verá; también los que lo atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por su causa. Sí. Amén. Dice el Señor Dios: «Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso.»

Palabra de Dios


Evangelio de hoy: Lectura del santo evangelio según san Juan (18,33b-37):


En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?»
Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?»
Pilato replicó: «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?»
Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.»
Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?»
Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

Palabra del Señor



12 noviembre 2018

Mensaje de JESÚS, EL SEÑOR, 11 Nov 18


Mensaje de JESÚS, EL SEÑOR, 11 Nov 18


“Voy a reformar la Iglesia”.

“Elías Jesús de la Santísima Trinidad”.

“Quiero que digas mi Palabra, quiero que extiendas mi Reino a las Naciones, quiero que plantes mi signo en medio de los pueblos”.


 Ante el Santísimo Sacramento, luego de la misa, cuando hacía su paso entre los fieles.

No dijo “Vamos”, dijo “Voy”.

No dijo “Reformar”, dijo “Refundar”, ¿Nuevo Pedro?, Recordar la Profecía de San Malaquías, el ultimo, Pedro Romano.

También, me dio a entender que su intervención va a ser como la primera vez en el sentido de que es don y prueba, si las almas la aceptan, son purificadas y si no, caída.

Es el don para la Iglesia que Él hace en estos tiempos y es prueba, como lo fueron las apariciones Marianas en todo el mundo, y como lo eran los profetas en el antiguo testamento.


Me “Recomendó” El Señor meditar en estos días la parábola de las diez vírgenes o de las prudentes y las insensatas.

Dijo que viene la miseria, no solo material, sino y especialmente, espiritual, escasez o ausencia de Dios, desolación, sequedad, desierto, o sea, infierno y el enemigo suelto-liberado.

La desgracia golea a todos, pero afecta mas a quienes no se limpiaron o no se purificaron, éstos se encuentran mas a merced del enemigo que podrá hacer con, de y por ellos, lo que quiera como su dueño que ha llegado a ser.



11 noviembre 2018

Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación


Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación



Dios Es Amor, la prueba de Dios es en el amor, no importa lo que sepamos, no toma un examen intelectual, Él mira los corazones.

Él Es Amor y sabe lo que es el amor, no lo podemos engañar, Él nos juzga, mira, pesa, no podemos mentirle, solo nos engañamos a nosotros mismos.

Es hora de empezar a amar en verdad, no de los labios hacia fuera, sino de verdad y con hechos.



Lo esencial de las lecturas:


 La viuda de la primera lectura, claramente dio todo cuanto tenía al enviado de Dios.

 La viuda del Evangelio, según las mismas palabras de Aquel Que Es La Palabra de Dios, también dio todo cuanto tenía.

 El Señor vivió de esa manera, por eso resaltó, señaló o llamó la atención sobre este hecho, Él dio todo al Padre entregándose por completo a su Divina Voluntad, Sumo Sacerdote y Víctima, Holocausto, consumido en el dolor en un Santo Sacrificio perfecto.


El amor es entrega:


 Considerando estas cosas, comprendemos que el amor es entrega, entrega total a Dios que solo puede concretarse cuando discernimos su Voluntad y lo seguimos-obedecemos colaborando en lo que Él hace y quiere hacer, porque Él Es Dios.

 Solo hay verdadero amor a Dios cuando le prestamos la debida atención, cuando lo seguimos-obedecemos discerniendo Su Voluntad y colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida y en el mundo.

 No hay verdadero amor a Dios, real entrega, si no le prestamos atención, si no lo escuchamos, si hacemos lo que queremos y luego llamamos a eso ‘religión’, ‘culto’, ‘espiritualidad’, etc.


Consideraciones sobre El Camino a seguir, la obra del Señor y la Santísima Trinidad:


 Una vez que nos consagramos-entregamos a Él obedeciéndolo-siguiéndolo constantemente, Él acepta este sacrificio total de la vida, nos toma, limpia, purifica, y ahí es que nos consagra y envía para ser instrumentos suyos, verdaderas expresiones del amor de Dios.

 Lo que hacemos por cuenta propia, es imitación, falsificación, puede parecer obra piadosa, caritativa, espiritual, etc., pero no produce fruto.


 Lo que debemos hacer es seguir al Señor, entregarnos-consagrarnos al Padre, seguirlo en Su Voluntad, porque ahí nos purifica, reordena, consagra, rehace.

 El Señor nos toma y va guiando como Sumo Sacerdote Eterno consagrándonos al Padre, Él nos hace ofrenda perfecta.
 Una vez que El Padre acepta el sacrificio total de nuestra vida ofrecido por El Señor, Sumo Sacerdote Eterno, nos bendice con su Espíritu, El Padre y El Hijo vienen a nosotros, inhabitación y ahí la Santísima Trinidad nos envía a extender su Reino-Amor en el mundo a servir-amar al prójimo.

 Solo hay verdadero amor a Dios cuando le prestamos la debida atención, cuando lo seguimos-obedecemos discerniendo Su
Voluntad y colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida y en el mundo.


La prueba de estos tiempos:


Dios Es Amor, la prueba de Dios es en el amor, no importa lo que sepamos, no toma un examen intelectual, Él mira los corazones.

Él Es Amor y sabe lo que es el amor, no lo podemos engañar, Él nos juzga, mira, pesa, no podemos mentirle, solo nos engañamos a nosotros mismos.

Es hora de empezar a amar en verdad, no de los labios hacia fuera, sino de verdad y con hechos.


Lecturas del Domingo 32º del Tiempo Ordinario - Ciclo B


Primera lectura: Lectura del primer libro de los Reyes (17,10-16):

En aquellos días, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: «Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba.»
Mientras iba a buscarla, le gritó: «Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan.»
Respondió ella: «Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo ni pan; me queda sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en la alcuza. Ya ves que estaba recogiendo un poco de leña. Voy a hacer un pan para mí y para mi hijo; nos lo comeremos y luego moriremos.»
Respondió Elías: «No temas. Anda, prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un panecillo y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: "La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra."»
Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo. Ni la orza de harina se vació, ni la alcuza de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.

Palabra de Dios


Salmo: Sal 145,7.8-9a.9bc-10

R/. Alaba, alma mía, al Señor

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.


Segunda lectura: Lectura de la carta a los Hebreos (9,24-28):

Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres imagen del auténtico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecia sangre ajena; si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio. De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos. La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, a los que lo esperan, para salvarlos.

Palabra de Dios


Evangelio del domingo: Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,38-44):

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»
Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.
Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Palabra del Señor


04 noviembre 2018

Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación


Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación



Si falta Dios, falta todo, nada tiene sentido; si Dios está, todo sobra y todo cobra un nuevo sentido.

Dios le está indicando a las criaturas que El Camino Es El Amor.

Cuando Dios Revela La Ley, está Revelando Su Amor.  La Ley de Dios ofende al orgulloso y pesa al ególatra.
                                                                         
        

 Cuando Dios Revela La Ley está Revelando Su Amor.

 La Ley de Dios ofende al orgulloso y pesa al ególatra.

 Dios ordena, establece un orden por medio de su Palabra y Espíritu, el verdadero Orden, el que es Justo, Bueno y conveniente para la humanidad.

 Al hacerlo, al Revelar la Verdad, abre un camino recto, seguro, bueno, en el que la humanidad puede prosperar, crecer, madurar, evolucionar, progresar.

 Dios le está indicando a las criaturas que El Camino Es El Amor.

 Volvamos al principio, Dios Es Amor y quiere que su mejor creación, la humanidad, sea como Él, sea Imagen y Semejanza suya, quiere que sus hijos amen, vivan-permanezcan en el Amor y progresen-maduren en este Camino.

 Con la mente no se ama, con palabras tampoco, se ama con el corazón, entonces, ¿Cómo amar a Dios por sobre todo y todos?, ¿Cómo amar al prójimo como a sí mismo?.

1.- Amamos a Dios cuando lo obedecemos y lo obedecemos verdaderamente cuando hemos discernido su Voluntad para poder seguirlo fielmente queriendo para nosotros lo que Él quiere colaborando en ello.

2.- Amamos verdaderamente al prójimo cuando colaboramos en el bien que Dios quiere hacer en su vida, mas allá de lo que queremos y de lo que el mismo prójimo quiere.


Lecturas de hoy Domingo 31º del Tiempo Ordinario - Ciclo B


Primera lectura del libro del Deuteronomio (6,2-6):

En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: «Teme al Señor, tu Dios, guardando todos sus mandatos y preceptos que te manda, tú, tus hijos y tus nietos, mientras viváis; así prolongarás tu vida. Escúchalo, Israel, y ponlo por obra, para que te vaya bien y crezcas en número. Ya te dijo el Señor, Dios de tus padres: "Es una tierra que mana leche y miel." Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria.»


Palabra de Dios Salmo Sal 17

R/. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R/.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R/.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu Ungido. R/.


Segunda lectura de la carta a los Hebreos (7,23-28):

Ha habido multitud de sacerdotes del antiguo testamento, porque la muerte les impedía permanecer; como éste, en cambio, permanece para siempre, tiene el sacerdocio que no pasa. De ahí que puede salvar definitivamente a los que por medio de él se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder en su favor. Y tal convenía que fuese nuestro sumo sacerdote: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y encumbrado sobre el cielo. Él no necesita ofrecer sacrificios cada día «como los sumos sacerdotes, que ofrecían primero por los propios pecados, después por los del pueblo,» porque lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. En efecto, la Ley hace a los hombres sumos sacerdotes llenos de debilidades. En cambio, las palabras del juramento, posterior a la Ley, consagran al Hijo, perfecto para siempre.

Palabra de Dios



Evangelio de hoy Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,28b-34):

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Respondió Jesús: «El primero es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser." El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos.»
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios.» Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor