10 marzo 2018

PERSONAS AUTODESTRUCTIVAS



PERSONAS AUTODESTRUCTIVAS


 Una persona que no perdona, queda atada, mira hacia atrás y se queda frente a frente con ese hecho generando odio-veneno-maldad-deseo de venganza.

 Está doblada, hundida en si misma, se autodestruye, se consume a sí misma convirtiéndose en una fábrica de odio, el veneno de su descomposición-autodestrucción-transformacion-transubstanciación.

 No ve, no entiende, solo mira lo que obsesiva, angustiante y desesperadamente desea ver, ese hecho del pasado donde perdió, fue vencida, humillada o simplemente limitada en sus ambiciones, vicios, perversiones.

 Quiere venganza para su orgullo humillado, vencido, limitado, busca imponerse, prevalecer, destruir, aniquilar, hacer sufrir a otros, llenándose de veneno, o mas bien, convirtiéndose en veneno-odio-furia-maldad, que no es otra cosa mas que el efecto de auto consumirse, autodestruirse.

 Esta persona no vive ni deja vivir, no se encuentra en la realidad sino fuera de ella, encerrada en su pasado, muriendo y muerta, ausente, y desde ese abismo, se alza furiosa queriendo destruir a otras.

 Es peligrosa para sí y para terceros. Se destruye y quiere destruir, no se diferencia de los demonios.

 Existe, no vive, y se hunde yendo hacia atrás, y en su caída quiere arrastrar a otros, quiere hundir a aquellos contra los que se lanza, a los que acusa-odia.

 No ve la realidad, ve lo que quiere ver en su obsesión y perversidad, siempre la culpa es ajena y se autojustificar teniéndose lástima, pena, esa enfermiza autocompasión infernal.

 Considerar que se aferra a otras personas destruyéndolas-consumiéndolas como un agujero negro en el espacio, las acusa-responsabiliza de esa ruina en la que se halla postrada y, mientras éstas se defienden, en realidad las está absorbiendo y convirtiendo en lo que ella es, ruina, destrucción, maldad.

 Una persona así de enferma de odio, perversa, maldita y despiadada la que no le importa otra cosa mas que la venganza personal, seguir el camino de los demonios, es mejor evitarla, esquivarla, ignorarla, aislarla, dejarla de lado, porque si no quiere abandonar sus perversas obras, arrastra a otros.

 Para ganar hay que perder, hay que ignorar su veneno, dardos envenenados, y seguir adelante construyendo un nuevo mundo con personas que quieran crecer, madurar, evolucionar, progresar.

 El perdón otorgado a una persona así, es testimonio de amor, aviso para que se corrija y es liberación para las personas de bien que quieren seguir creciendo, madurando, progresando, evolucionando.