17 enero 2018

SOBRE LOS MILLENNIALS XV



SOBRE LOS MILLENNIALS XV


 También llegará una dura prueba para aquellos que se dicen y creen fieles.

 Los que se han esforzado, sacrificado y entregado a Dios durante mucho tiempo y con grandes sacrificios, en grandes pruebas, también serán irremediablemente probados en este Paso-Venida del Señor.

 Estas almas que quisieron ser fieles serán perseguidas, tentadas, la furia infernal se va a descargar contra ellas especialmente.

 Acá podrán demostrar lo que son y quieren ser, o podrán sincerar alguna rebeldía oculta y hasta inconsciente y acabarán por renegar y traicionar a Dios.

 La cuestión es que la abominable desolación va a ser tan terrible, esa ausencia de Dios va a ser tan similar al infierno acá en la tierra, que no va a haber alma que se vaya a ver exenta de padecer las consecuencias.

 Las almas mas fuertes espiritualmente tendrán las mas grandes pruebas porque soportarán la mas grande responsabilidad en el enfrentamiento contra el adversario, recordar lo que dijo El Señor, a quien mas se le da, mas se le pide.

 Y la verdad es que en esta abominable desolación, días de tinieblas, combate final, todos caerán, hasta los mas fieles tropezarán, recordar que llevando la Cruz, El Señor cayó tres veces y debió ser ayudado a llevarla, incluso, el último tramo prácticamente fue arrastrado hasta el gólgota.

 No van a cesar las tinieblas, la abominable desolación, el combate final, hasta el momento en el que caigan, tropiecen y se derrumben todas las almas.

 Todas van a tropezar, incluso aquellas que quieren perseverar y ser fieles.

 Esto es así porque en el cumplimiento siempre se genera orgullo, mas aun cuando se hacen grandes sacrificios. Para liberar de ese orgullo de cumplir aun en los peores momentos y en los mas grandes dolores, sacrificios y tormentos, El Señor permite semejante prueba.

 Por mas que quieran no van a poder cumplir, se les volverá imposible, el peso será tan grande que caerán todas las almas, tropezarán aun las mas fieles, esforzadas y perseverantes.

 Solo ahí terminará la abominable desolación, ahí podrá ser atado el enemigo y ahí comenzará su derrota y expulsión definitiva, porque aun en las almas fieles termina habiendo orgullo y lo hacen todo por sí y para sí, por ego-orgullo, o muchas veces porque no tienen oportunidad de caer o no hay mas remedio que obedecer.

 De esta manera comprenderán que ni aun queriendo pueden cumplir por sí, verán en verdad que sin Dios nada se puede, ni aun queriendo ser fieles, podrán serlo si Él no asiste.