17 enero 2018

SOBRE LOS MILLENNIALS XII



SOBRE LOS MILLENNIALS XII


 La Verdad es dura, cruda, y tanto mas cuanto mas nos encontremos apegados-acostumbrados-adaptados-adheridos a la mentira.

 Es como una lija que atormenta al alma, pero no es castigo, es remedio.

 Para que sea remedio deben aceptarla, rendirse, dejar de resistirse, dejar de oponerse, dejar de rechazarla, pero por sobre todo, dejar de renegar, protestar, quejarse, lamentarse.

 Deben dejar de arrastrarse con y por lástima en el mundo, deben dejar de empecinarse-emperrarse en cambiar lo que no se puede cambiar.

 Hay que aceptar la realidad, hay cosas que no se pueden cambiar, y por mas dolorosas, insufribles, abominables y repugnantes que resulten, son y serán así, no hay vuelta, no hay remedio.

 A todos los que están sobre la faz de la tierra les toca padecer en el orgullo y en donde mas insultante, insufrible, insoportable les resulta.

 Lo permite Dios, lo quiere el enemigo y en parte lo merecemos.

 No importa lo que hagan los demonios, tampoco lo que hagan o dejen de hacer los que tenemos en derredor, siempre hay que tener en cuenta que es permitido por Dios, no escapa a su Voluntad, no es capricho o superpoder del enemigo o de sus cómplices en el mundo o de los imbéciles que con sus excesos nos hacen padecer.

 Hay que dejar de renegar, usar todo como medio de humillación, purificación, sacrificio, como medio para crecer, madurar, progresar, evolucionar.

 Es mas, nada diferente podrá hacerse, entonces, es recomendable que dejen de renegar y usen todo como medio para purificarse y crecer espiritualmente.

 Deben dejar de quejarse, lamentarse, dejar de renegar, y aceptando la realidad, comiendo la Verdad cruda, usar todo como remedio para purificarse, madurar, crecer, etc.

 La Verdad es que en el mundo no hay nada mas conveniente que sufrir, padecer, pasar como condenados.

 El mundo dice otra cosa, todo lo contrario, pero la Verdad es que conviene ir por el camino angosto de puerta estrecha.

 De todos los tormentos que padecerán, el peor será el tiempo, el maldito tiempo que no pasa ni pasará, parecerá suspendido, entonces, todos los sufrimientos se perpetuarán y extenderán interminablemente, será el infierno en el tiempo, un estado de sufrimiento continuo e irremediable.

 Los tormentos pueden ser clasificados o considerados de muchas maneras, en general se los puede ver como interiores y exteriores, espirituales y materiales, causados por sí, por Dios, el mundo y por los demonios, etc.