17 enero 2018

SOBRE LOS MILLENNIALS IX



SOBRE LOS MILLENNIALS IX


 Les guste o no, la Verdad es y será la misma, no va a cambiar.

 La Verdad es Que Solo Dios Es Dios y que Él Es Dios.

 Mientras no acepten la Verdad, van a permanecer fuera de la realidad, encerrados en sí, hundidos en su abismo, padeciendo como condenados y usando el tiempo para convertirse en demonios.

 La realidad va a golpear a todos, el infierno se desata, pasa El Señor haciendo Justicia.

 Va a ser horrible, el infierno sobre la tierra, peor de lo que ya ha sucedido en el mundo hasta ahora.

 La Verdad es que nadie se va a escapar, cada uno va a recibir lo suyo, lo que le corresponde, y al que no le guste, por mas que quiera modificar la realidad, no lo va a poder hacer, solo podrán reformarse a sí hacer lo que Dios diga, corregirse, reencaminarse, ajustar el rumbo.

 Con el auxilio del adversario y mucho esfuerzo, podrán llegar en algún momento a renegar de Dios, pero eso se volverá definitivo y habrán perdido la oportunidad de salvarse, se dirigirán inexorablemente al infierno.

 Dios Es Bueno, Es Amor, etc., pero no es estúpido ni es blando, ejemplo hay montones en la historia, no le tiembla el pulso para castigar cuando hace falta y no deja de ser el mismo Dios, incluso, no deja de ser Misericordia porque esta dando a cada uno lo merece, quiere, busca y se provoca.

 Siempre el golpe es proporcional al orgullo y nunca es Dios golpeando, cada cual choca contra la pared que siempre estuvo ahí, se ahorca con sus propios límites y padece el infierno que se ha forjado.

 Por mas que se quejen, van a tener que empezar a madurar, aprender a sufrir, aprender a seguir, aprender a obedecer, aprender a corregirse y a encaminarse. Si no lo hacen, en el esfuerzo de seguir renegando, se perderán para siempre porque estarán confirmando que eso es lo que quieren.

 Hay algo que no quieren entender en su delirante orgullo y excesivo miedo, Dios no los desprecia cuando los corrige, al contrario, los ama mas que nunca porque les está evitando que se pierdan para siempre, les está evitando que se autodestruyan.

 Van a tener que aprender que lo que realmente padecen es el infierno en vida, es decir, lo que merecen, la ausencia de Dios, y solo un adelanto de lo que será toda la eternidad si no se corrigen.

 Considerando esto, van a tener que empezar a reencaminarse, arreglar cuentas con Dios, poner su vida en orden, darle a Dios el lugar que corresponde, el de Dios, Él Es Dios y Él decide.

 Cuando Dios ocupe su lugar, cesará el infierno-padecimiento insufrible que vienen conociendo y es irremediable.

 Consideren que, lo que sienten, es lo que Dios siente, y ese infierno insufrible es la misma preocupación de Dios viendo el peligro al que se hallan expuestos, por ello, denle paz a Dios, y tendrán otra vez paz.

 Quieren solucionar lo que tienen como problema, aquello que les hace padecer, y no ven el verdadero problema, no ven que están totalmente vacíos, abismados en sí y perdidos en la miseria en la que se autodestruyen exponiéndose al infierno eterno e irremediable.