19 noviembre 2017

NADA VA A MEJORAR, AL CONTRARIO, TODO VA A EMPEORAR. Una consideración desde el punto de vista espiritual



NADA VA A MEJORAR, AL CONTRARIO, TODO VA A EMPEORAR. Una consideración desde el punto de vista espiritual


 Dios Es la Vida-Verdad, Fuente de Todo Bien, el Verdadero Bien, El Sumo y Eterno Bien.

 Como es lógico, apartarse-separarse-olvidarse de Él, es hundirse-sumergirse en el abismo de la propia miseria, naufragar en la propia podredumbre, es convertirse en ególatra narcisista miserable inútil histérico solo preocupado por sí.

 El alma que se olvida-separa de Dios se condena a llevar una existencia miserable, sufriente, ególatra, viciosa, autodestructiva, sumida en tinieblas y no puede conocer-ver-tener otra cosa mas que padecimientos.

 El alejamiento-olvido de Dios produce su ausencia en nuestra vida, es como si se ocultara el sol con las nubes. Lógicamente, Dios no deja de estar como el sol no deja de estar, pero no lo vemos-tenemos y en la oscuridad comenzamos a deteriorarnos-corrompernos-morirnos-autodestruirnos o des-crearnos que es lo mismo.

 Ni en las religiones se le presta atención a Dios porque se han convertido en materialistas, existencialistas perdidas en el mundo al que se dedican buscando aceptación, reconocimiento y ‘fieles-clientes’ o ‘clientes fieles’.

 Como el olvido de Dios es generalizado, reinan las tinieblas-muerte eterna en las almas y en el mundo. Esto provoca que todo se vaya corrompiendo-arruinando-deteriorando aun mas tanto espiritual como materialmente.

 Verdaderamente que nada va a mejorar, sino que todo va a empeorar, y si ya era difícil sobrevivir en este mundo de tinieblas, pronto va a ser insufrible.

 ¿Solución?, imposible, llegó la hora de padecer, de estar ante la Justicia de Dios, es el tiempo de sufrir el infierno de su ausencia, de orar y reparar, ofrecer todo dolor como sacrificio y de hacer el esfuerzo de volver al orden.

 Es responsabilidad personal poner en oren las cuentas con Dios, hacer orden interno, darle a Dios el lugar que le corresponde, el de Dios, hay que aprender a seguirlo-obedecerlo.