17 noviembre 2017

LA ESPIRITUALIDAD EN EL SIGLO XXI, el que no ama se halla en estado de muerte




LA ESPIRITUALIDAD EN EL SIGLO XXI, el que no ama se halla en estado de muerte


Introducción


 La vida común en el mundo arrastra a las personas, las envuelve y fuerza a que se hundan-encierren en sí mismas, es decir, que solo piensen en sí y vivan preocupadas que es lo mismo que estar muertas en vida.

 La vida común en el mundo es no-vida, es un mero existir que corrompe a las personas en cuerpo y alma, que desvirtúa la naturaleza humana arrastrándola a una horrible semejanza con demonios.

 Las personas no solo tienen la posibilidad, sino que tienen el deber de esforzarse para salir del círculo vicioso autodestructivo de la inútil, débil y cobarde preocupación-lamento por sí.

 Hay que levantar la cabeza, salir del metro cuadrado de existencia, dejar de ser indiferentes al entorno, considerar que al lado hay semejantes y no contrarios, y mucho menos, enemigos.

 Es hora de formarse como ciudadanos del tercer milenio, del siglo XXI, si no esta el esfuerzo personal en este sentido, llegaremos a una degradación, corrupción y autodestrucción como no la ha visto nunca la humanidad.

 Considerar que la persona encerrada en sí, perdida en el abismo-infierno de su ego, se vuelve miserable, caprichosa, odiosa, resentida, histérica, celosa, envidiosa, etc., es un gusano que repta sobre la faz de la tierra pretendiendo encubrir su podredumbre con la mentira de una falsa personalidad que esgrime-ostenta orgullosa ante los ojos de un mundo no menos vanidoso y corrupto.


1.-


 ¿Qué es mas importante, el cuerpo o el alma?, el alma.

 Comparar, ¿Qué es mas importante, la botella o el agua?, el agua.

 En el mismo sentido, ¿Qué es mas importante, la caridad para el cuerpo o para el alma?, la caridad el alma.

 En el mundo materialista-superficial de estos tiempos se ha perdido de vista lo esencial, el aspecto espiritual que es donde se halla la vida.


2.-


 Nos encontramos en el tercer milenio, ya no es tiempo de buscar diferencias sino que debemos empeñarnos en encontrar aquello que nos acerca y une mas allá de toda creencia, religión, culto o espiritualidad.

 Somos humanos, somos iguales, lo que es bueno, es bueno para todos y lo que es malo, es malo para todos, esto es sumamente lógico y coherente.

 Si estamos como estamos es porque no hay amor ni voluntad de amar. Hay miseria interior, crisis de amor, sobran vicios, egolatría.

 Lo que acerca y une es el amor. Hay vacío interior en las almas y entre ellas, no hay amor ni voluntad de amar.

 Es tiempo de generar amor, y nunca es suficiente porque el amor no tiene límites.

 Considerar que Dios Es Amor y Dios Es Eterno, no tiene límites, siempre podemos crecer, evolucionar, avanzar, siempre podemos dilatar el corazón y acrecentar la capacidad de amar.


3.-


 Muchos hablan de elevarse en estos tiempos, pero elevarse es delirar de orgullo o evadirse de la realidad encerrándose en fantasías-mentiras que cada uno inventa y se esfuerza en ver-creer, y luego, se empeña en hacer ver-creer a otros.

 Se eleva verdaderamente el que se empeña en crecer en el amor, el que se esfuerza en generar amor y fortalecer la voluntad de amar, así se espiritualiza, transfigura, transubstancia.


4.-


 Hay que tender a Dios-Amor, hacia arriba, no hacia abajo como venimos haciéndolo al elegir ser ególatras miserables desamorados que solo se preocupan por sí y se dedican a buscar la propia satisfacción.

 Hay que sacrificar el ego-orgullo-yo, salir de sí, romper el límite-cerco del miedo, de la inútil preocupación por sí, de la miserable dedicación a la propia satisfacción.

 Considerar que tendemos a hundirnos-encerrarnos-abismarnos en la propia miseria donde no hacemos mas que lamentarnos, preocuparnos, tenernos lástima-pena y temer, cosas que luego utilizamos para justificar continuar siendo miserables ególatras narcisistas desamorados que se vuelven indiferentes al entorno alejándose totalmente de la realidad.


5.-


 “El que no ama se encuentra en un estado de muerte y el que odia a su hermano es un asesino”, dice el Apóstol San Juan.

 La espiritualidad verdadera es el amor.

 Amar es procurar el bien para el otro, ayudarlo, protegerlo, guiarlo, instruirlo, educarlo, formarlo, acompañarlo, hacerlo crecer-progresar-madurar-evolucionar.

 Amando el corazón se dilata, el alma crece, se expande y espiritualiza, se diviniza, transubstancia, cambia de esencia volviéndose semejante a Dios que Es Amor.

 El que no ama, se autodestruye, se des-crea, se consume odiando, o bien se deshace demandando lo que no da, (=El amor), exigiendo adoración-servicio-postración-sumisión-obediencia.

 Por ello es que, simplemente, hay que salir del abismo del ego-yo y dirigirse al “El”, abandonar la esclavitud de sí mismo, dejar de satisfacerse y comenzar a satisfacer a Dios y al prójimo realizando como un éxodo espiritual.


Epílogo


 Dios Es la Vida-Verdad, Fuente de Todo Bien, el Verdadero Bien, El Sumo y Eterno Bien.

 Como es lógico, apartarse-separarse-olvidarse de Él, es hundirse-sumergirse en el abismo de la propia miseria, naufragar en la propia podredumbre, es convertirse en ególatra narcisista miserable inútil histérico solo preocupado por sí.

 El alma que se olvida-separa de Dios se condena a llevar una existencia miserable, sufriente, ególatra, viciosa, autodestructiva, sumida en tinieblas y no puede conocer-ver-tener otra cosa mas que padecimientos.

 El alejamiento-olvido de Dios produce su ausencia en nuestra vida, es como si se ocultara el sol con las nubes. Lógicamente, Dios no deja de estar como el sol no deja de estar, pero no lo vemos-tenemos y en la oscuridad comenzamos a deteriorarnos-corrompernos-morirnos-autodestruirnos o des-crearnos que es lo mismo.

 Ni en las religiones se le presta atención a Dios porque se han convertido en materialistas, existencialistas perdidas en el mundo al que se dedican buscando aceptación, reconocimiento y ‘fieles-clientes’ o ‘clientes fieles’.

 Como el olvido de Dios es generalizado, reinan las tinieblas-muerte eterna en las almas y en el mundo. Esto provoca que todo se vaya corrompiendo-arruinando-deteriorando aun mas tanto espiritual como materialmente.

 Verdaderamente que nada va a mejorar, sino que todo va a empeorar, y si ya era difícil sobrevivir en este mundo de tinieblas, pronto va a ser insufrible.

 ¿Solución?, imposible, llegó la hora de padecer, de estar ante la Justicia de Dios, es el tiempo de sufrir el infierno de su ausencia, de orar y reparar, ofrecer todo dolor como sacrificio y de hacer el esfuerzo de volver al orden.

 Es responsabilidad personal poner en oren las cuentas con Dios, hacer orden interno, darle a Dios el lugar que le corresponde, el de Dios, hay que aprender a seguirlo-obedecerlo.








Dr. Jorge Benjamín Lojo.