19 octubre 2017

USAR LA CABEZA (=Pensar) EN EL ÚLTIMO INSTANTE




USAR LA CABEZA (=Pensar) EN EL ÚLTIMO INSTANTE




 El camino es tal y como dijo El Señor, un infierno en vida, cuesta arriba, estrecho, de puerta angosta, un castigo o una maldición.

 Es peor y cuando creemos que no puede ser peor, la realidad golpea una y otra vez demostrando que sí, es y será peor.

 El panorama empeora, el horizonte es oscuro y la oscuridad se vuelve mas densa. Solo se conoce amenaza de tormenta.

 Es lo peor y será peor, es la esperanza, o sea, una no-esperanza.

 En este contexto, el adversario continúa su ofensiva infernal, no hay reposo ni de día ni de noche para quienes han elegido a Dios.

 Hace años que somos atormentados y perseguidos por satanás y los suyos. Siempre es lo peor de lo peor, es una constante infernal y abominable, y cuando no puede ser peor, descubrimos que es y será peor.

 Ahí quiere hacernos apostatar, renegar de la Fe.

 Es el camino típico, tormentos, castigo, infierno en vida noche y día por largos años.

 Somos mártires espirituales.

 Desgraciadamente, por experiencia, no hay otro camino mas que el suplicio.

 Podemos quejarnos, renegar, escandalizarnos, enojarnos hasta con Dios por tanto sufrimiento y por padecer infernalmente durante tanto tiempo horriblemente postrados en un instante abominable en el que hasta el tiempo mismo es un tormento.

 Sin embargo, debemos usar la cabeza, pensar un instante, si este infierno es ahora, mientras estamos de paso, peor será toda una eternidad en este mismo estado.

 Acá es donde debemos reflexionar fríamente. Aunque tengamos motivos para escandalizarnos y seamos tentados para renegar de la Fe viendo que Dios es indiferente a nuestro perpetuo y abominable dolor, la Verdad es que peor sería perpetuarse en este estado.

 Por fuera y por dentro nos ataca-asedia el adversario queriéndonos imponer su maldita, odiosa y rebelde voluntad, quiere forzarnos a renegar de Dios.

 Considerar donde esta el cerdo infernal y donde terminaremos si lo seguimos.

 Desgraciadamente, aunque sea un infierno, hay que seguir al Señor porque, si nos hace pasar por el infierno ahora, sabemos que Él esta arriba y nos lleva ahí.

 Por ello, aunque padezcamos horriblemente, aunque solo veamos augurios de que es y será peor, tenemos que morir una vez mas a nosotros mismos, dejar de rengar-quejarnos-lamentarnos y seguir adelante otra vez.

 Esta bien expresar el reniego, la furia etc., el miedo se expresa-externa en esa furia, pero, acabado el berrinche debemos volver.

 Pero es así, solo porque sí, porque es así, porque debe ser así, hay que seguir.

Así que, ¡Aléjate de aquí satanás!, te lo ordeno en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.