13 octubre 2017

SILENCIO-DESOLACIÓN-CASTIGO-MUERTE ETERNA



SILENCIO-DESOLACIÓN-CASTIGO-MUERTE ETERNA


 En la Cruz dio un grito y entregó su Espíritu, ahí murió y llegó el silencio, la desolación, el vacío, la soledad.

 La analogía con estos tiempos es:

 El grito son esas apariciones, signos, manifestaciones sobrenaturales realizadas en derredor del mundo, en todas las naciones a lo largo de los últimos años.

 Ahí muere su Presencia en el mundo y en los corazones.

 Llega el silencio terrible de Dios, el vacío, la abominable desolación.

 Es su ausencia, la muerte eterna reinando-imperando-prevaleciendo.

 Esto no tiene remedio, acá ya no hay solución posible, tanto El Señor como la Virgen vinieron llamando, advirtiendo, tratando de evitar, prevenir y menguar esta hora terrible, pero no hallaron respuesta de parte de la humanidad.

 Ahora llega el castigo, la oscuridad-silencio-desolación.

 Lo único que podemos hacer es rezar, padecer y seguir adelante.

 La oración se vuelve esencial, es lo único que podremos hacer, y como dice en el Apocalipsis, es la hora de aguantar o perseverar.