10 octubre 2017

DESCRIPCIÓN DEL OBJETIVO DEL BLOG



DESCRIPCIÓN DEL OBJETIVO DEL BLOG


 El Dr. Jorge Benjamín Lojo nos comparte su experiencia de vida realizada en Presencia Viva de Dios, camino en el que ha adquirido Vida Eterna-Sobrenatural o Verdaderamente Espiritual, una segunda naturaleza a imagen y semejanza de Nuestro Señor Jesucristo, El Hijo de Dios.

 Comparte y enseña, transmite su experiencia de vida enteramente consagrada-dedicada-entregada a Dios, y por ello, realizada en su Divina Presencia, en total comunión con Dios Padre Creador por medio su Hijo en su Espíritu Santo.

 A través de estas enseñanzas comparte su legado espiritual con la humanidad para acompañarla-guiarla en este momento de capital importancia donde debe tomar la decisión que afectará a todas las generaciones venideras.

 La enseñanza se ha dividido en doce temas principales que a continuación se detallan. Lo que aquí se describe es solo una apretada síntesis introductoria a cada uno de los temas que se profundizarán en los cursos ofrecidos.


 0.- Dr. Jorge Benjamín Lojo

1.- Reino de Dios

2.- Anticristo

3.- Nuevo Orden Mundial

4.- Discípulos de Jesús

5.- Ejército de la Luz

6.- Armada Celeste

7.- Milicia Angélica

8.- Misterios de la Revelación

9.- Combate espiritual

10.- Grupos de Reflexión Espiritual

11.- Vuelta del Señor o Segunda Venida de Jesús

12.- Escuela de Vida Mística


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0.- Dr. Jorge Benjamín Lojo


 El Dr. Jorge Benjamín Lojo nos comparte su experiencia de vida realizada en Presencia Viva de Dios, camino en el que ha adquirido Vida Eterna-Sobrenatural o Verdaderamente Espiritual, una segunda naturaleza a imagen y semejanza de Nuestro Señor Jesucristo, El Hijo de Dios.

 Comparte y enseña, transmite su experiencia de vida enteramente consagrada-dedicada-entregada a Dios, y por ello, realizada en su Divina Presencia, en total comunión con Dios Padre Creador por medio su Hijo en su Espíritu Santo.

 A través de estas enseñanzas comparte su legado espiritual con la humanidad para acompañarla-guiarla en este momento de capital importancia donde debe tomar la decisión que afectará a todas las generaciones venideras.


 Nos dice-recomienda-exhorta el Dr. Jorge Benjamín Lojo:

 “La humanidad sola no podrá realizar el paso que debe dar, por sí misma se perderá en la oscuridad de los tiempos asechada, engañada y manipulada por los enemigos espirituales”.

 “La humanidad debe aprender a vivir como en el Cielo acá en la tierra, como un monje en medio de la ciudad, en medio del mundo”.

 “Esto significa que debe vivir en, de, por y para Dios”.

  “Es esencial aprender a vivir, aprender a vivir en Dios, pues hasta ahora hizo su existencia en la arena del olvido y la negación de Él, por ello yace en tinieblas y se ahoga en la oscuridad, padece su ausencia, cosecha lo que ha sembrado, sufre las consecuencias de lo que se ha provocado”.

 “Dios nos da la oportunidad de volver a Él, de volver al orden, de aprender a vivir, y de recuperar el Reino perdido, su Reino-Vida-Presencia en nuestra casa-vida-corazón”.

 “Dios nos da una oportunidad, nos enseña y ayuda a ir por el buen camino, de nosotros depende volver a Él y recuperar el Reino perdido, adquirir esa Segunda Naturaleza que nos devuelve a la imagen y semejanza con su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo”.

 “Desarrollamos algunos aspectos de nuestra vida, personalidad y no todos y no todos bien. Progresamos profesionalmente pero no espiritualmente, todo lo llenamos-suplimos con mentiras-fantasías y así nos volvemos delirantes de soberbia”.

 “Nos falta crecer-madurar-progresar-evolucionar en todos los aspectos, y primero y principal en el aspecto espiritual”.

 “La verdad es que Dios no tiene lugar en nuestro pretendido perfecto culto, Él no tiene libertad para Ser y Hacer, no puede decir, no puede disponer, como dijo San Pablo, en nosotros todo es estrecho para con Dios, se halla muy limitado”.

 “Lo limitamos a lo que queremos que acepte, mire, admire, apruebe, haga o no haga. Es un dios falso, un dios muerto”.

 “Hay que empezar a darle el lugar que corresponde, el de Dios, hay que prestarle atención y, por sobre todo, obedecerlo, porque Él Es Dios”.

 “Como es lógico-simple-coherente, el verdadero discípulo lo escucha, le presta atención, lo sigue-obedece. No se puede obedecer a quien no se escucha, a quien no se le presta atención”.

 “Por sobre todo, no se puede obedecer a quien no permitimos Que Se Revele, el dios que no se puede revelar, es un dios muerto, y un dios muerto es un dios inútil, todo se hace por él y en su nombre, como muerto que esta”.

 “El Dios Vivo y Verdadero es capaz de Ser y Hacer por Él mismo, solo y simplemente porque Él Es Dios”.

 “Considerar que Dios quiere llevar a la humanidad a su punto óptimo, y en esto debemos colaborar, no lo hace sin nuestro permiso, consentimiento y consecuente colaboración”.

 “El punto óptimo de la creación es imagen y semejanza con Él, es Jesús mismos, su Hijo Único, el Misterio de la Unión Hipostática, la doble naturaleza”.
 “El permiso-consentimiento se la damos-otorgamos al decirle diariamente ‘FIAT’, Que Se Haga Su Voluntad en nuestra casa-vida-corazón. Hay que dejarlo Ser-Hacer  Él porque Él Es Dios y Él nos hace a su imagen y semejanza”.

 “Por definición, y lógicamente, no podemos ser a imagen y semejanza suya, no podemos hacernos solos. Si pudiésemos hacernos dioses, significaría que ya lo seríamos, nadie puede dar o trasmitir lo que no es ni tiene, por eso es que necesitamos de Él para que nos haga iguales a Él, verdaderos hijos suyos a imagen y semejanza de su Hijo”.



1.- Reino de Dios


1.-


 El Reino de Dios es donde Dios Reina.

 Dios Reina en la creación y en las criaturas.

 Dios debería reinar en la criatura que tiene preeminencia, aquella que esta hecha a su imagen, la humanidad.

 Debería porque no lo hace. No lo hace porque la humanidad misma no lo quiere y se lo impide.

 Dios le dio libertad, voluntad propia, libre albedrío. Esto es para que la humanidad acompañe las obras de Dios, para que acepte o rechace consciente y voluntariamente la Vida-Presencia de Dios.

 La humanidad usa esa voluntad propia para rechazar sistemáticamente a Dios, para rebelarse enfermiza y constantemente, buscando su autodestrucción irremediable.

 ¿Quién discierne la Voluntad de Dios y lo obedece, acepta y colabora con Él en estos tiempos?.

 La realeza humana basada en rebeldía contra Dios, construida en su olvido-negación, es la misma de satanás, un delirio, una fantasía, una psicopatía autodestructiva.


2.-


 Fe sin razón degenera en fanatismo, algo muy común en estos tiempos y que afecta a todas las religiones.

 Siempre es necesario el límite de la razonabilidad para no caer en extremismos religiosos.

 Razón sin fe degenera en racionalidad y lleva al existencialismo materialista autodestructivo.

 Dios envía a su Hijo con el poder del Espíritu, con su misma autoridad para salvar a las almas.

 Nosotros que lo hemos recibido colaboramos con Él en esta salvación de las almas.

 Cuando Jesús, El Señor, El Hijo de Dios, estaba en el Huerto de los Olivos, exudó Sangre.

 Esto se produjo en el combate interno de tener que aceptar la Verdad.

 ¿Qué sucedía en su interior?, esto:

 Él, Hijo de Dios, podía, debía y quería salvar a todas las almas.        

 Sin embargo, debió aceptar la Verdad.

 ¿Qué Verdad?, que no todas las almas se salvan, si bien muchos son llamados, pocos son elegidos.

 Él, con el mismo poder-autoridad de Dios podía y quería salvar a todas las almas, sin embargo vio la Verdad, que no todas las almas pueden ser salvadas.

 ¿Por qué no pueden ser salvadas todas si la misma omnipotencia Divina lo quiere?, porque las mismas almas no quieren ser salvadas.

 Acá hay que considerar el libre albedrío dado a la humanidad por Dios mismo y el discernimiento.

 Libre albedrío para decidir, elegir, optar. Esto es poder, es autoridad, es libertad.

 Discernimiento para ejercer razonablemente el libre albedrío y para que no degenere en libertinaje.

 Dios puede y quiere salvar a todas las almas, pero las almas deben querer ser salvadas y deben colaborar en la salvación que Dios les da-dona-ofrece.

 Dios no impone la salvación, no hace una salvación forzosa, las almas deben querer salir del abismo de la egolatría, del chiquero de los vicios, deben querer abandonar malas costumbres.

 Jesús, El Señor, El Hijo de Dios, viene a nuestra vida y nos ofrece la salvación.

 Así como estuvo por un tiempo sobre la faz de la tierra, permanece la puerta abierta, la oferta-don de la salvación por un tiempo.

 Durante ese período debe darse la aceptación, ahí es donde las almas debemos aceptar a Dios, recibir a su Enviado, a Jesús, El Señor, El Hijo de Dios.

 Cumplido el plazo, se cierra la puerta, se acaba el tiempo de la oferta-don de Dios. En términos jurídicos, precluye la etapa procesal del juicio y no se puede volver atrás.

 Nosotros, siervos inútiles del Señor, colaboramos en la salvación de otras almas, pero si éstas no quieren abandonar el abismo y desean continuar revolcándose en el barro, no vamos a perdernos con ellas.

 Considerar que El Señor baja al pozo y se embarra con nosotros para sacarnos, pero no produce un paraíso en el abismo, viene para sacarnos, si no hay voluntad de salir, Él sigue su camino, se sacude el polvo de los pies y avanza.

 Como le sucedió a Él mismo en el Huerto de los Olivos, debemos dejar de resistirnos a la Verdad, hay almas que no quieren salir del agujero-pozo-abismo, prefieren el barro, quieren revolcarse en el chiquero-lupanar. No podemos perdernos con ellas si quieren permanecer en tinieblas.

 Estas ovejas perdidas debemos dejarlas por cuentas de Jesús mismo porque Él Es El Salvador y ahí debemos confiar enteramente en Él sin meter mano nosotros.


3.-


 Llevamos cargas sumamente pesadas que se vuelven autodestructivas y acaban arrastrándonos a la ruina, nos dejan postrados y perdidos en tinieblas, a oscuras, padeciendo como condenados.

 Buscamos y no encontramos una salida-remedio-solución, y no comprendemos que el problema es mucho mas profundo de lo que pensamos, y por lo tanto, su solución es mucho mas grande y esforzada.

 Damos manotazos de ahogado, realizamos golpes al aire, hemos perdido el rumbo cuando estábamos plenamente convencidos de ir por buen camino.

 El primer y capital error es no admitir la Verdad que se ha vuelto sumamente evidente, es negarse a aceptar la Verdad que nos azota, la realidad que nos golpea-llama-advierte.

 Tenemos que abrir los ojos, rendirnos, dejar de querer demostrar lo que es mentira, dejar de engañarnos a nosotros mismos.

 Hay que aceptar el error, dejar de evadirse de la realidad, dejar de huir, dejar de esconderse-negarse-engañarse.

 La Verdad es que solos no podemos, queremos convencernos de lo contrario y hasta tratamos de demostrarlo. Buscamos convencer a otros de lo mismo, pero la Verdad en la realidad sigue llamándonos, continúa golpeándonos.

 Las olas de la realidad azotan la débil construcción de nuestra endeble y miserable vida orgullosa, ególatra narcisista, desamorada, viciosa y tendiente a la ruina-autodestrucción.

 Debemos comenzar por el principio, poner el orden debido, lógico, coherente. Necesitamos comenzar a vivir en la Verdad y no ya en la mentira.

 La Verdad es simple, necesitamos de Dios y El Es Dios.

 Queremos convencernos de que somos dioses, pero a diario estamos comprobando que no nos bastamos a nosotros mismos, que solos no podemos. Hay que rendirse, dejar de querer demostrar la mentira, Él Es Dios, Solo Él, Siempre Él, Porque Solo Él Es Dios, Y Siempre Será Dios, Porque Es Él, El Que Es, El Que Era y El Que Vuelve, Y Siempre Seguirá Siendo Dios, Dios Es Siempre El Mismo Porque Él Es Dios, Porque Siempre Fue Dios, Y Porque Siempre Seguirá Siendo Dios.


4.-


 El problema es el miedo, tememos por nosotros mismos y desconfiamos de Dios y de todos. Fingimos que confiamos en nosotros pero la realidad es que nos encerramos y ahogamos, naufragamos en la propia miseria engañándonos-mintiéndonos y negándonos rotunda y tercamente a ver-aceptar la Verdad que nos golpea-llama-avisa-advierte en la realidad.

 Debemos vencer el miedo que se manifiesta en la desconfianza y que se constituye en voluntad propia obsesiva, viciosa, caprichosa, rebelde, histérica, maniática, compulsiva, manipuladora y desesperada.


5.-


 Hay que aprender a vivir, debemos comprender que hasta ahora anduvimos fuera del camino y es por ello que hemos terminado en este abismo autodestructivo.

 Debemos buscar y encontrar el Camino Verdadero.

 Tenemos que poner el verdadero orden en nuestra vida, comenzar por el principio, y lógicamente que esto significa comenzar por Dios, porque Él Es Dios y éste es el orden mas lógico, simple y coherente.



2.- Anticristo


 Es ese ‘yo’ rebelado x miedo, constituido en autodefensa que se manifiesta en voluntad propia.

 Desarrollamos algunos aspectos de nuestra vida, personalidad y no todos y no todos bien. Progresamos profesionalmente pero no espiritualmente, todo lo llenamos-suplimos con mentiras-fantasías y así nos volvemos delirantes de soberbia.

 Nos falta crecer-madurar-progresar-evolucionar en todos los aspectos, y primero y principal en el aspecto espiritual.

 El anticristo es el ‘yo’ exaltado, puesto por encima, fuera de lugar, ocupando el lugar de Dios.

 Es el ‘yo’ delirando de orgullo, drogado con soberbia, alimentado con los siete vicios capitales de los que se fortalece y a los que propicia, cáncer espiritual que se alimenta de la persona transformándola, mutándola, cambiándola a imagen y semejanza de los demonios.

 Es el mismo ‘yo’ seducido, engañado y manipulado por satanás y sus demonios. Es el testaferro del infierno, rey falso.

 Voluntad propia que expresa el miedo y se constituye en violenta autodefensa, repulsiva y asquerosa venganza, desesperada por reinar-prevalecer-hacerse obedecer.

 En esencia es la persona en sí misma, sin Dios, vacía, desolada, hundida en el abismo de su egolatría narcisista, dedicada a existir por y para sí, dominada por el miedo, socavada por su miseria, encaminada a la autodestrucción irremediable, es decir, auto-condenándose al infierno, pues su eternidad será lo que fue su paso por el tiempo.

 Es la expresión de la negación de Dios, es el resultado de la rebeldía contra su Voluntad, el efecto de pretender existir-ser por sí mismo en el olvido y la negación de Dios.

 En el abismo del vacío-olvido-negación de Dios, abismo de egolatría narcisista, el alma sufre-padece miedo, se preocupa por sí misma hasta la histeria obsesiva, se vuelve maniática, perversa, su existencia es miserable e insufrible, una condena en vida, o una muerte en vida.

 Lo grave es que las personas se sienten orgullosas y se niegan a ver la realidad, reniegan de la Verdad que golpea-llama-advierte.

 El anticristo personal reunido, esos delirios-patologías-psicopatías reunidas, forman un anticristo general. Así es que puede haber un anticristo social, nacional, regional e internacional o mundial.

 El mismo mundo sin Dios y en contra de Él, mundo anticristiano, satánico, humanista (Humanismo es otro nombre para ‘satanismo’), este mundo en el que se exalta a la humanidad colocándola en el lugar de Dios, mundo consagrado a satanás por las sectas y sociedades secretas, mundo materialista, vicioso, corrupto, es anticristo, se encuentra impregnado de su espíritu anticristiano, de cabeza camino al infierno llamando ‘cielo’ al libertinaje corrupto y corruptor, autodestructivo e infernal.



3.- Nuevo Orden Mundial


 Hay muchas definiciones sobre lo que es el nuevo orden mundial, sin embargo, siempre se deja de lado lo esencial, el aspecto espiritual que es donde comienza todo y que es la razón de todo.

 Desde el punto de vista espiritual es expresión material del reinado de satanás, o lo que es lo mismo, de la ausencia de Dios, reino de satanás en los corazones y en el mundo.

 Es el imperio de la corrupción espiritual, moral, intelectual, psicológica, material, política, económica, etc.

 Es la ausencia de Dios, el reinado del anticristo en los corazones, las naciones y el mundo.

 Todo lo que es mentira, miseria, orgullo, vicio, es reino de satanás y parte del nuevo orden mundial, orden materialista, terreno y corrupto, mundo sin Dios, vidas sin Vida-Dios-Verdad.

 Cada uno en sí mismo existe sin Dios y hasta en contra de Él, aun hablando sobre Dios todo el tiempo. Esta existencia miserable, ególatra narcisista, dedicada a buscar la satisfacción propia como si nada mas importara, como si no hubiera consecuencias, es el reinado de satanás y su anticristo, y luego, el nuevo orden mundial, orden sin Dios y en contra de Él.

 Considerar que hay sectas, linajes satánicos históricos, tribus satánicas que se mantienen parcialmente ocultas o mas bien disimuladas, enmascaradas, que han consagrado el mundo a su ídolo-falso dios, satanás y lo han colocado bao el imperio de su anticristo haciendo reinar la muerte eterna.

 Hicieron la guerra oculta, disimulada, en todos los frentes, para instaurar este reinado los corazones y en el mundo. La obra redentora del Señor fue desecha y hasta las religiones fueron cambiadas-reformadas-transformadas-adulteradas y son parte integrante de este orden mundial sin Dios y en contra de Él.

 A nivel mundial se organiza como un reino y las naciones son feudos ligados por vasallaje a este reinado satánico-anticristo-anticristiano.

 Los ególatras narcisistas psicópatas y sociópatas de estos tiempos que se encuentran plenamente satisfechos-conformes con esa abominable corrupción, son el nuevo orden mundial, vidas o existencias sin Dios y en contra de Él, y aunque no lo quieran ver, en contra de sí también.


4.- Discípulos de Jesús


1.-


 Con la venida del Señor se terminan las religiones. Éstas fueron necesarias preparando su venida, y una vez que Él está presente, ya no son necesarias porque Es Él, está Él y todos somos sus discípulos.

 Podemos estar cumpliendo fielmente con una religión, pero no es mas que eso, cumplir con lo que la religión manda, y así es como podemos encontrarnos totalmente fuera de Dios y aparte de su Camino.

 La religión puede o no ser verdadera, puede o no estar bien enseñada, no importa.

 La religión en sí es solo el primer paso en la vida espiritual.

 La verdadera evolución de la espiritualidad es mas allá de toda religión.

 Esto se debe a que todas son humanas y guiadas por humanos. Terminan convirtiéndose en un fin en sí mismas, pasan a existir por y para sí.

 Todas se deforman-degeneran simplemente porque las personas lo hacen, aun hablando de Dios todo el tiempo.

 Ejemplos históricos sobran, y de hecho, quienes mas se opusieron al Señor en el tiempo de su Primera Venida fueron quienes supuestamente lo servían, esperaban y entendían.

 Para no incurrir en los mismos errores, debemos prestar atención al simple hecho de que aun cumpliendo con todo podemos no estar cumpliendo con Dios y podemos halarnos muy lejos y aparte de Él, fuera totalmente de su Camino.


2.-


 Lo esencial es no engañarse-mentirse a sí mismo.

 Lo primero y principal es reconocer el simple hecho de que solos no podemos, que aun sin Dios nos es imposible cumplir.

 La realidad nos dice eso, nos llama la atención sobre esta simple y esencial Verdad, ni aun queriendo cumplir o teniendo buena intención podemos llegar a hacerlo sin Dios, sin su auxilio o asistencia.

 El orgullo religioso debe caer. Sin Dios construimos una religión sin Dios y sin Él es imposible cumplir tener fe, andar por buen camino.


3.-


 En el choque contra la realidad veremos como aun queriendo cumplir no podremos hacerlo, se volverá imposible mantenerse fiel, y esto lo permite Dios por diversos motivos.

 Primero para que veamos la Verdad y recordemos que aun queriendo ser fieles, no podemos serlo sin su ayuda-asistencia.

 También lo permite para liberarnos totalmente del orgullo-mentira-autoengaño.

 Para purificación, fortalecimiento, para aprender a sobrellevar el sufrimiento, etc.

 Pero también llega la hora en la que el alma sufriendo por largos periodos, no quiere cumplir-servir-obedecer, furiosa se rebela y en esto se rebela lo que hay en el fondo de ella.

 Sabiendo que esta mal, quiere portarse mal. Es el aguijón, es el diente de la serpiente infernal, es lo que hay en el fondo, mala voluntad, odio-furia-rebeldía-deseo de venganza. Es el mal por el mal mismo, solo porque sí.

 Esto también debe salir a la luz y ahí ver el alma que no puede ni quiere cumplir, que s mala en el fondo porque en el fondo es miseria, y como miserable, es miedosa.


4.-


 La realidad golpea y se nos vuelve imposible cumplir, perseverar, tropezamos y conocemos lo peor de nosotros.                                                                                                

 Ahí vemos que no somos lo que pretendemos-decimos ser, aquello que queremos creer y hacer creer que somos.

 Sin Dios no podemos cumplir, pero nos hemos vuelto fariseos modernos que creen que por si mismos todo lo pueden. Deliramos de orgullo, nos hallamos encerrados en el abismo de las propias miserias contemplándonos, no miramos a Dios sino la torre de babel, la montaña de orgullo, esa falsa imagen-personalidad, esa apariencia de religiosidad que el mundo alaba, admira, reconoce.

 Construimos por cuenta propia lo que decimos-creemos que es religión y lo ostentamos en el mundo, lo adoramos y pretendemos que otros lo vean-aceptan-reconozcan-adoren.

 Le rendimos culto a nuestra imagen-personalidad, por ello es que aun hablando de Dios, nos encontramos muy lejos de Él, de ahí que El Señor haya dicho en su Primera Venida que muchos de los que creen ser primeros pasarán a ser últimos.


5.-


Desarrollamos algunos aspectos de nuestra vida, personalidad y no todos y no todos bien. Progresamos profesionalmente pero no espiritualmente, todo lo llenamos-suplimos con mentiras-fantasías y así nos volvemos delirantes de soberbia.

 Nos falta crecer-madurar-progresar-evolucionar en todos los aspectos, y primero y principal en el aspecto espiritual.

 La verdad es que Dios no tiene lugar en nuestro pretendido perfecto culto, Él no tiene libertad para Ser y Hacer, no puede decir, no puede disponer, como dijo San Pablo, en nosotros todo es estrecho para con Dios, se halla muy limitado.

 Lo limitamos a lo que queremos que acepte, mire, admire, apruebe, haga o no haga. Es un dios falso, un dios muerto.

 Hay que empezar a darle el lugar que corresponde, el de Dios, hay que prestarle atención y, por sobre todo, obedecerlo, porque Él Es Dios.

 Como es lógico-simple-coherente, el verdadero discípulo lo escucha, le presta atención, lo sigue-obedece. No se puede obedecer a quien no se escucha, a quien no se le presta atención.

 Por sobre todo, no se puede obedecer a quien no permitimos Que Se Revele, el dios que no se puede revelar, es un dios muerto, y un dios muerto es un dios inútil, todo se hace por él y en su nombre, como muerto que esta.

 El Dios Vivo y Verdadero es capaz de Ser y Hacer por Él mismo, solo y simplemente porque Él Es Dios.


6.-


 Considerar que Dios quiere llevar a la humanidad a su punto óptimo, y en esto debemos colaborar, no lo hace sin nuestro permiso, consentimiento y consecuente colaboración.

 El punto óptimo de la creación es imagen y semejanza con Él, es Jesús mismos, su Hijo Único, el Misterio de la Unión Hipostática, la doble naturaleza.

 El permiso-consentimiento se la damos-otorgamos al decirle diariamente ‘FIAT’, Que Se Haga Su Voluntad en nuestra casa-vida-corazón. Hay que dejarlo Ser-Hacer  Él porque Él Es Dios y Él nos hace a su imagen y semejanza.

 Por definición, y lógicamente, no podemos ser a imagen y semejanza suya, no podemos hacernos solos. Si pudiésemos hacernos dioses, significaría que ya lo seríamos, nadie puede dar o trasmitir lo que no es ni tiene, por eso es que necesitamos de Él para que nos haga iguales a Él, verdaderos hijos suyos a imagen y semejanza de su Hijo.



5.- Ejército de la Luz


 El combate espiritual es tan esencial como respirar, pero no es como se lo representa en estos tiempos. Hay que aprender y dejar de lado fantasías.

 Tampoco se trata solo de exorcismos, el combate espiritual es común a todas las almas y absolutamente necesario.

 Considerar que todos estamos sometidos-esclavizados-sometidos, y aun sin saberlo-notarlo-entenderlo.

 Debemos salir del abismo de egolatría narcisista, de egipto, de la esclavitud de miedo-vicios-corrupción-muerte.

 En lo que padecemos podemos tomar consciencia del estado real de nuestra alma, y en esto, comprender también que como tratamos a Dios somos tratados.


 Es el tiempo de la gran tribulación, de la gran prueba, el último instante, la batalla final por la salvación.

 Dios se encuentra ausente, y en su ausencia todos los enemigos son liberados, tiene autoridad y poder para hacer lo que quieran impunemente durante el tiempo que Dios les ha concedido. El tiempo concedido es el que la humanidad ha querido-merecido con tanta rebeldía-vicio-reniego.

 Es castigo en el sentido de que se produce la ausencia de Dios y es prueba en el sentido de que debe la humanidad esforzarse por volver a Él y por confiar en Él cuando no lo haría por miedo, debilidad, vicio, etc.

 Hay que convertir el castigo en gracia-favor, usar el tiempo difícil como medio para purificación-crecimiento-evolución espiritual.

 Hay que aceptar lo que sucede, ofrecerlo como sacrificio, penitencia, reparación y apoyándose en ello, hay que volver a Dios, colaborar con Él en que consiga lo que quiere en y de cada uno.

 La piedra de tropiezo esta puesta en el camino de todos, cada uno chocará contra sus propios límites, cada cual padecerá las consecuencias de aquello en lo que se ha convertido.

 En vez de lamentarse, renegar y querer venganza, lo que las almas deben hacer es empezar a corregirse, reencaminarse, usar todo para purificarse y crecer espiritualmente.

 Eso que serviría para hundirlas definitivamente, deben utilizarlo para elevarse. El mismo golpe en el que el adversario quiere perderlas (Armaggedón), deben usarlo para crecer espiritualmente, superarse, progresar, madurar, evolucionar.

 El sufrimiento a todos nos toca, debemos aprovecharlo, utilizarlo para pagar deudas, reencaminarnos, volver a Dios, andar por el buen camino, reparar-impetrar-crecer-madurar-evolucionar espiritualmente.



6.- Armada Celeste


 Dios nos da la oportunidad única y última de hacer lo que siempre debimos hacer y no hicimos hasta ahora.

 Debemos usar el tiempo escaso que nos queda para arreglar cuentas con Dios.

 Considerar que no es ni será agradable, es un infierno irremediable, por ello, en vez de perder el tiempo, tenemos que poner orden, volver a Dios, morir a nosotros mismos.

 La prueba es ahora. Se produce la ausencia de Dios, la abominable desolación. En este vacío el adversario es liberado. Es el combate final.

 Lo único que podemos hacer es lo que debemos hacer, aquello que no hicimos y que no queremos hacer: Obedecer a Dios, sacrificarnos a nosotros mismos, actualizar el Santo Sacrificio Espiritual.

  Verdaderamente que la abominable desolación no va a cesar hasta que se cumpla el tiempo decretado por Dios y hasta que hagamos lo que es debido. Son dos requisitos.

 El tiempo determinado por Dios es el necesario para que haya arrepentimiento real, reparación, real arrepentimiento y verdadera buena voluntad, voluntad de andar por buen camino.

 Si las personas no se corrigen, se perpetuarán en ese estado de desolación abominable porque habrán confirmado que desean ir por mal camino.

 El segundo requisito esta mencionado en el primero, lo que debemos hacer es arreglar cuentas con Dios, poner orden, darle a Dios su lugar y manifestar una y otra vez que deseamos ir por el buen camino.

 Considerar que podemos hacer muchas cosas buenas, pero si no hacemos eso único que Dios nos pide-quiere, sigue la abominable desolación, continuamos padeciendo su ausencia, seguiremos irremediablemente a merced de todos los enemigos infernales padeciendo el abominable castigo.

 Solo cesará esa desolación cuando nos quebremos, aceptemos lo que nos toca y dejemos de rebelarnos aceptando la Voluntad de Dios y colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.

 Considerar que Dios quiere una cosa puntual, específica, única, de nosotros depende discernir que es, de que se trata. Costará encontrarla, el enemigo da batalla, pelea, distrae y busca todo aquello que pueda apartarnos del buen camino, imponernos mala voluntad.

 Cuando hagamos eso único que Dios quiere-pide, cesará la desolación abominable, pero no mejorará mucho nuestra situación, habrá que seguir padeciendo aunque no será insufrible-infernal-abominable, será soportable y llevadero, habrá que caminar con esa piedra en el zapato ofreciendo el sacrificio irremediable.



7.- Milicia Angélica


 Dios Envía su Espíritu, hace Don de Él mismo, de su Ser-Esencia.

 Esta Fuerza o Fortaleza de Dios llega inexorablemente y es tan real como la misma Venida del Señor.

 Del estado de las almas dependen los efectos del Paso del Espíritu.

 Las almas preparadas, ordenadas, purificadas, consagradas a Dios, aquellas que recibieron la Verdad-Hijo de Dios, son confirmadas en el camino de la Verdad, fortalecidas en la buena voluntad y son llevadas a un estado nuevo, viven de Cielo, como en el Cielo acá en la tierra.

 Las almas sin preparar, rebeldes, viciosas, orgullosas, que rechazaron la Verdad, que hacen lo que quieren-sienten y se convencen de que eso es bueno y verdadero, al recibir el Viento de Dios, su Fuerza, se ven potenciadas y confirmadas en esa rebeldía, vicios, inmundicias.

 Comprender, las que están dirigidas a Dios reciben la fuerza que les imprime el Espíritu y entran en un camino del que no podrán salir ni aun cayendo ocasionalmente, quedan confirmadas en el bien y todo será para su progreso-evolución espiritual, que es lo que Dios quiso desde el principio.

 Las almas hundidas-sumergidas en sí, ególatras narcisistas, se verán potenciadas en ese camino autodestructivo, y será muy difícil que salgan de ahí.

 La Fuerza o Fortaleza de Dios Que Viene, potencia todo, es viento, y así es como todas las almas verán su vida descontrolada, unas para bien, otras para mal.

 Las almas que se hayan preparado quedarán totalmente en manos de Dios, enteramente a su disposición, serán su instrumento para consumar la creación, expresar o revelar su Espíritu-Ser-Esencia, para transmitir a Dios-Vida-Verdad.


 Considerar que el ‘yo’ se rebela, se manifiesta, asume el control en las almas vacías-desoladas-rebeldes-sin Dios.

 Quedan esclavas y a merced de lo que son, de lo que quisieron ser. Quedan encerradas-perdidas en su delirio, abismadas en su ego, a merced de los delirios de su orgullo.

 El ‘yo’ se mueve instintivamente por y para sí, para satisfacerse, saciarse, conformarse, se dedica a hacerse adorar-servir-ver-obedecer.

 El alma es esclava de ese ‘yo’ delirante de orgullo dominado por la debilidad y socavado por su miseria.

 En esencia es miedo, lo niega, pero es lo que lo mueve y es la razón por la que hace o no hace con furia, obsesión, histeria, descontrol total.

 Ese ‘yo’ descontrolado es corrupto y corruptor, es ruinoso y corre a su ruina, y el alma que lo deja así, libre, es su esclava, delira de orgullo, se siente satisfecha de quien la arrastra a su ruina-perdición-condenación-destrucción.

 Como se satisface, por definición es autodestructivo. A eso añadir que, mientras reina-prevalece, estamos o permanecemos fuera de Dios, hundidos en nosotros mismos auto consumiéndonos porque no nos nutrimos de Él.



8.- Misterios de la Revelación


Si el enemigo ve-advierte que no hay verdadera, real y firme unión con Dios, ve-advierte la oportunidad de golpear, meter su cuña, encuentra un agujero en el que quiere meterse.

 El agujero es el abismo del ego y usa como testaferro al ‘yo’ al que adula y manipula poniéndolo enteramente a su servicio mientras que lo engaña haciéndole creer que él reina y es dios.

 Lo que debemos hacer es fortalecer el vínculo con Dios, establecer el lazo-nexo-conexión que permita o establezca su Reinado-Vida-Presencia, solo su Presencia hace retorcer al adversario, solo Dios vence verdaderamente al enemigo, y como es lógico, si no le damos a Dios su lugar, padecemos los engaños y embates infernales como corresponde por nuestra soberbia.

 No hay que perder tiempo peleando contra el adversario, ahí ya perdemos. Considerar que absorbe nuestra vida y nos consume mientras que se fortalece y nos debilita instigándonos a pelear mas.

 Nos engaña para que peleemos y nos consumamos rebelándonos contra Dios, insistiendo con lo que no vamos a obtener.

 Hay que buscar la Voluntad de Dios y colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe, porque así es como vencemos a los enemigos espirituales que se conjuran para apartarnos de Dios.

 Esto es simple siempre los enemigos nos quieren lejos de Dios porque ahí viven de nosotros, se alimentan-nutren mientras que nos destruyen y convierten a imagen y semejanza suya.

 No hay que ser estúpidos, lo esencial que debemos hacer en el paso por el mundo es elegir a Dios, reelegirlo, volver a Él, Él Es Dios y Él Es la Vida.

 Debemos vencer el miedo, dejar de preocuparnos por nosotros mismos, y consecuentemente, dejar de ocuparnos de nosotros mismos, hay que ocuparse de Dios, de lo que ÉL quiere y Él se ocupará de nosotros.

 Por miedo nos dedicamos instintivamente a defendernos y buscamos lo que creemos que es bueno o conveniente, justo o necesario. No. Lo esencial sigue siendo lo mismo, Dios y Él Es Dios y Él Es la Vida, a Él debemos buscar, recibir, aceptar, seguir, obedecer.

 Primero es la unión con Dios, todo lo demás es secundario, lo dijo El Señor y continua siendo así, sigue siendo Verdad porque lo dijo El Que Es la Verdad y su Palabra es eterna.

 Dándole a Dios su lugar en nuestra vida, todo se ordena, Él lo ordena porque todo se desordenó al separarnos de Él.

 Mientras le demos lugar al enemigo, vamos a seguir trabajando en perdernos-condenarnos, vamos a seguir autodestruyéndonos o des-creándonos. Es el momento de recapacitar, si no lo hacemos hoy, ahora, no lo podremos hacer después, considerar que los enemigos saben lo que hacen y como conseguirlo, hay que dejar de colaborar con los que quieren nuestra ruina, vencer el miedo, confiar en Dios y colaborar en el Bien Verdadero que quiere hacernos.

 Una casa esencial que debemos aprender es que Dios Padre envía al Hijo con el poder del Espíritu para llevarnos por el buen camino, para salvarnos, corregirnos, purificarnos, hacernos crecer en espíritu, para que maduremos-evolucionemos espiritualmente.

 No viene El Señor a obedecernos-servirnos como pretendemos, viene a obedecer al Padre y a llevarnos por ese camino. Tenemos que crecer-madurar, hay que progresar-evolucionar, debemos abandonar vicios, caprichos, ambiciones, egolatría narcisista, es el tiempo de escuchar-obedecer-seguir a Dios.



9.- Combate espiritual


 Estamos orgullosos de nuestra pretendida y supuesta perfección. La verdad es que estamos orgullosos de un delirio-fantasía-engaño, de la negación y del olvido de Dios.

 No hemos levantado la cabeza del abismo de egolatría narcisista y no hacemos otra cosa mas que pensar en nosotros mismos miserable y miedosamente.

 Dios Es Amor y Dios Es Perfecto, estamos muy lejos de la perfección.

 La verdadera perfección no consiste en cumplir eficiente y sobresalientemente lo que suponemos que es debido.

 La verdadera perfección consiste en que Dios Viva-Reine-Haga Su Voluntad en nosotros y en el mundo por medio nuestro.

 Llega la hora y nos encontramos en ella en la que nadie va a poder cumplir lo que es su supuesta perfección. El adversario liberado irá añadiendo sigilosamente peso extra para hundir a las almas y arrastrarlas por ese lado a la rebeldía, quejas, reclamos, reproches contra Dios y/o a obrar despechadamente por agotamiento y sufrimiento.

 La verdadera perfección consiste en dejar a Dios ser Dios aceptarlo, recibirlo, obedecerlo, seguirlo, colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida-casa-corazón.

 Con lo que hacemos o dejamos de hacer sin haberlo escuchado y sin colaborar en sus obras, solo construimos torres de babel, monumentos de orgullo, negaciones de Él, castillos de arena por los que nos vemos privados de su Vida-Presencia-Reino.

 Tiene que caer el orgullo, debemos deponerlo, renunciar a éste y si no lo hacemos por voluntad, lo haremos por agotamiento porque el adversario nos hará caer-tropezar a todos, nadie podrá evitar caer, todo se volverá infernal e insufrible de manera que nadie podrá cumplir ni aun queriendo.

Es mas, en el colmo de los tormentos nadie va a querer cumplir, saldrá lo peor de lo peor de cada uno y el adversario sabrá como hacer caer a todos.

Quebrantado el orgullo, Dios recibirá a quienes se arrepientan y hagan penitencia, se esfuercen por volver a Él.

Queremos creer que tenemos a Dios atado-obligado-dominado-controlado. Es mentira-miedo-engaño.

Dios no nos obedece, ni esta obligado a amarnos, mucho menos por lo que hacemos y menos aun por la supuesta perfección.

 Dios nos ama porque Es Amor y porque quiere.

 Nos esforzamos en ser perfectos por miedo queriendo obligar a Dios a que nos ame-acepte-obedezca. Abrir los ojos, no lo va a hacer.

 Si nos pide algo es porque quiere que colaboremos con Él porque Él Es Dios y Él sabe lo que hace, como y cuando lo hace. No necesita de nosotros, pero sí quiere necesitar, quiere que colaboremos y lo dejemos Ser y Hacer, Él Es Dios y bien puede hacer solo.

 Considerar que el ‘yo’ se rebela y hace sus obras, las hace a pesar nuestro y aun en contra de nosotros porque se sirve a él mismo y por este cerdo orgulloso es que satanás nos controla-domina-somete arrastrándonos a la perdición.

 Solo generamos vacío-olvido-negación de Dios, cavamos la propia tumba, provocamos la propia ruina. Nos apartamos de Dios, renegamos de Él y colaboramos con el adversario en la autodestrucción a la que nos arrastra.

 La ley es simple, es el mismo mandato del principio, se trata de obedecer a Dios, ni mas ni menos, y para hacerlo, como es lógico, debemos escucharlo, prestarle atención, hay que discernir su Voluntad. No podemos obedecer a quien no escuchamos, a quien no le prestamos atención, a quien le impedimos que se revele.

 Lo esencial es colaborar en esa revelación de Dios y ahí es donde El Señor Viene-Vuelve porque Él Es la Revelación de Dios.

 Vuelve El Señor, es su Segunda Venida, o mas bien así comienza, cuando colaboramos en Que Se Revele.

 Toda actividad del adversario tiende a evitar Que Dios Se Revele, porque sabe que si lo hace, necesariamente pierde, tiene que retroceder, se desarma su reino de oscuridad-tinieblas-mentiras.

 Lo peor que podemos hacer es encerrarnos en nosotros mismos e impedirle a Dios hablar-decir-revelarse, porque Él Es la Luz Verdadera y necesitamos de su Palabra Viva, esa que envía a diario como alimento para el alma y para guiarnos en medio de esta oscuridad y hacer retroceder a los enemigos espirituales.


 Considerar que el enemigo esta desesperado por ganar y no va a desistir hasta que nos haga caer, por ello, hay que caer en algo secundario y controlado o limitado por Dios, perder para ganar, para no terminar cayendo luego por algo mas grave y de consecuencias mas irremediables.

 Para limitar el orgullo sucede, es el tropiezo. Recordar que El Señor cayó tres veces.



10.- Grupos de Reflexión Espiritual


 Incesantemente nos encontraremos de manera absolutamente irremediable frente a lo peor de lo peor para cada uno. Aunque parezca maldición, son esas bendiciones de Dios.

 Acá es donde debemos hacer lo de siempre, aprender a padecer como malditos condenados, dar gracias que no es peor y seguir adelante.

 Hay que usar la dificultad para venirse  sí mismo. Nunca vamos a vencer a Dios o conseguir lo que queremos. Es la hora de perder, sufrir, padecer.

 Dios se especializa en darle a cada uno lo peor de lo peor de manera incesante, pasar por el mundo se vuelve tormento, castigo, maldición, un sufrimiento infernal.

 Sin embargo, hay que dar gracias de que no es peor y seguir adelante evitando convertirse en algo peor.

 Padeciendo el infierno y sufriendo el ataque de los enemigos infernales hay que ser fiel, si caemos, levantarnos y seguir, no hay otra, es el vía crucis que todos debemos atravesar.

 Es la “Habitación 1-0-1” de G. Orwell en su novela distópica “1984”, a cada uno lo que es lo peor de lo peor.

 Es el combate final, son los tres días de tinieblas, es el paso del ángel exterminador.

 Es para purificación final, vencerse a sí, sacrificarse, renunciar a la propia voluntad, para volver a elegir-aceptar-obedecer a Dios, y esto en las peores condiciones, donde razonablemente no lo haríamos por los tormentos y por ver que Dios siempre es indiferente a nuestro tormento y peor aun, se comporta como enemigo permitiendo todo lo peor junto y de manera constante, noche y día sin remedio.

 En el vacío-ausencia de Dios, sufriendo la muerte por dentro y por fuera, padeciendo el embate de los peores enemigos interiores y exteriores, hay que hacer lo de siempre, renunciar, seguir, obedecer, perseverar, etc., hay que obedecer a Dios y dar gracias que no es peor.

 Ahí nos vencemos realmente a nosotros mismos, ahí se produce la purificación, el crecimiento, la maduración, esa evolución espiritual que nunca acaba.

 El tiempo es el peor enemigo, no pasa y solo aumenta el sufrimiento en un instante en el que parece detenido el tiempo para ser otro tormento mas y el peor de todos.


 Se impone la Divina Justicia y cada uno debe pagar lo que debe, poner orden, arreglar cuentas con Dios.

 Vemos-hacemos experiencia de lo que realmente somos-tenemos-merecemos-podemos-sabemos, este abismo es lo que somos y seremos si no hay corrección. Es el abismo que debemos llenar.

 Llenar ese abismo con amor y voluntad de amar, no con adoración exigida, e impuesta, demandada, etc., como venimos haciendo al convertirnos en ególatras narcisistas infernales.

 Es la deuda a pagar, es el lugar que debemos dar a dios, es donde debemos recibirlo y dejarlo Ser y Hacer, Reinar, instaurar su Reinado-Vida-Presencia.
 Se debe hacer oración, reparación, impetrar gracia para colaborar en la salvación de otras almas.

 Lo único que podrán hacer las almas es dedicarse a Dios, forzosamente no tendrán otra salida, no podrán hacer mas que esto, no tendrán otra cosa que hacer ni podrán aun queriendo, solo lo que Dios ha dispuesto al imponerse con toda su autoridad.

 No saldrán de ahí hasta pagar todo lo que deben”, y habiendo pagado y saliendo, muchas almas vuelven porque aprendieron el camino y saben como colaborar en la salvación de las almas, colaboran en la obra de la redención, y por supuesto que es como lo hizo El Señor, dando su propia vida, siendo crucificadas, presentándose como víctimas ante la Divina Justicia.

 Viven un combate espiritual permanente y en su derrota incesante le consigan a Dios la victoria que quiere aun sin conocer ni entender sus planes. Soportan el rigor de la Divina Justicia.

 Considerar que lo que es, es y no puede ser modificado, cambiado, solo hay que aceptarlo-soportarlo-llevarlo, sacrificarse y seguir adelante.


Se impuso la Divina Justicia, padecemos la ausencia de Dios que merecemos y el consecuente embate, persecución, acoso, castigo de los enemigos espirituales interiores y exteriores.

 Estamos como merecemos, como tratamos a Dios somos tratados, así es como Dios se encuentra padeciendo en nuestra casa-vida-corazón.

 Si queremos lago diferente, vamos a tener que hacer algo distinto, vamos a tener que arreglar cuentas con Dios, poner orden, reformarnos, reencaminarnos.

 Por justicia esto es lo que merecemos, si queremos ver-tener algo distinto, vamos a tener que merecer algo diferente, es decir, hacer un esfuerzo-sacrificio, abandonar el chiquero, dejar la inmundicia y seguir-obedecer al Señor.

 No podemos modificar el exterior, primero hay que poner orden interno, interior, en la relación con Dios.

 No debemos resignarnos y entregarnos a lamentos o a conductas despechadas, simplemente hay que hacer lo que Dios quiere, soportar lo que nos toca y seguir adelante.

 Si queremos algo diferente, Dios nos lo va a dar a su debido tiempo, mientras tanto, hay que trabajar para Él, porque Él Es Dios y Dios Es Primero.

 No nos va a negar lo que le pedimos, pero no nos lo va a dar ahora. Si queremos que Dios cambie, si queremos que se modifique lo que por justicia nos toca, debemos cambiar nosotros.

 Hay que manifestar una voluntad diferente y confiar en Dios, creer en su amor y seguirlo-obedecerlo.



11.- Vuelta del Señor o Segunda Venida de Jesús


 Como sucedió con la Primera Venida del Señor, es mucho lo que se dice y mas aun lo que se espera provocando falsas expectativas y desarrollándose conjeturas a las que se les da la fuerza de dogmas, construyendo fantasías que al final impedirán ver la realidad.

 Según lo dijo el Ángel en la Ascensión, viene-vuelve como subió, en gloria.

 Considerar que fue transformado su cuerpo por la Resurrección, es celeste-espiritual-celestial, no va a volver en carne mortal, sino con todas las características de los cuerpos gloriosos como lo explica San Pablo, es decir, luminoso, ágil, sutil e impasible.

 Tomando en cuenta el Apocalipsis, es claro que viene como Revelación-Verdad-Luz-Vida, y considerando lo que le sucedió a Saulo, podemos entender como es la Segunda Venida de Cristo, la Vuelta del Señor.

 Es espiritual, revela la verdad, se produce el choque con la realidad. El monumento-ídolo de orgullo en el que cada uno se mira-admira dedicándose a mentirse-engañarse, cae, es derrumbado-derribado.

 Ahí hay que aceptar la Verdad, hacer penitencia, corregirse, deponer caprichos-vicios-ambiciones-rebeldías, ahí hay que romper las cadenas que nos someten a los enemigos infernales convirtiéndonos en sus marionetas, en títeres de sus planes y a su servicio aun cuando creemos que servimos a Dios.

 El orgullo tiene que caer, ese velo de tinieblas que nos impide ver-aceptar la Verdad. Debemos besar el suelo, probar el polvo, hacer penitencia, reparación, sacrificio.
 Ahí estaremos recibiendo al Señor en gloria y como merece, adorándolo en Espíritu y Verdad.

 Vuelve cuando lo aceptamos, es necesario recibirlo cuando golpea, irrumpe, cuando aniquila el orgullo y es necesario en ese caos en el que se derrumba nuestra aparente perfecta vida, buscarlo, orar, postrarse, llamarlo, pedir un cambio de vida urgente.

 En la medida que cada uno lo reciba en su casa-vida-corazón renunciando al orgullo-muerte-mentira-engaño-error-satanás-muerte eterna, en la medida en que cada cual reciba esa luz-verdad, estaremos colaborando en la Venida-Vuelta del Señor.

 Él debe ser recibido en nuestra casa-vida-corazón, ese es su lugar propio y correspondiente, el debido, cuando reine en la vida de cada uno, habrá venido al mundo, habrá vuelto al Señor.

 Evidentemente es responsabilidad de cada uno buscarlo-recibirlo, participar en esta Venida-Vuelta. Cada uno tiene una responsabilidad única de recibir esa Vida-Presencia de Dios en su casa-vida-corazón, esa porción de herencia-espíritu.

 Lógicamente, no se trata de aprender una doctrina, mucho menos de convencer a otros, se trata de recibir al Señor y de dejarlo Ser-Hacer, dejarlo instaurar su Reino-Vida-Presencia, dejarlo hacer Reinar-Triunfar su Divina Voluntad como en el Cielo acá en la tierra.

 Solo y simplemente hay que volver al principio, hay que obedecer a Dios, eso que Adán y Eva no hicieron.

 La Venida-Paso-vuelta del Señor es un proceso que comienza con la Revelación de la Verdad y culmina con Pentecostés.

 Es un proceso de purificación, transformación, transfiguración y, por sobre todo, de transubstanciación en el que El Señor recrea a las personas a su Imagen y Semejanza introduciéndolas en su Reino, es decir, en su Corazón-Espíritu-Esencia-Casa.

 Vuelve-Viene El Señor para resucitar la buena voluntad, la voluntad de amar-obedecer a Dios y de amar al prójimo como a sí mismo.



12.- Escuela de Vida Mística


 La verdadera evolución de la humanidad es espiritual, no tecnológica. El progreso tecnológico es necesario pero no esencial, a diferencia del progreso espiritual que sí es esencial aun cuando la humanidad no lo considera necesario.

 El verdadero progreso espiritual es obra de Dios. Es obra de Dios que la humanidad debe aprender a acompañar, o al menos, a no obstaculizar.

 Él Es Dios, Él lo hace, sabe como y puede, tenemos que colaborar con Él en lo que Él quiere.

 El punto óptimo de la evolución es la doble naturaleza a imagen y semejanza de Cristo.

 Nadie puede darse una segunda naturaleza. Acá es donde muchos se confunden.

 Muchos se dicen mentiras, se las repiten a sí hasta que las creen, y de esta manera caen en el error, se pierden en el engaño que han construido. Nadie se hace a sí mismo dios.

 Solo Dios Es Dios, por ello es que, si queremos una segunda naturaleza, debemos dejarlo Ser-Hacer en nuestra vida, tenemos que recibirlo y que Él Sea.

 Al estar-vivir-reinar en nosotros, nos da-dona-dota de una segunda naturaleza y nos hace a imagen y semejanza de su Hijo Único, Nuestro Señor Jesucristo.                                        

 La vida verdaderamente espiritual, vida mística, no es algo que podamos hacer por nosotros mismos. Es el resultado de Dios Viviendo-Reinando en nosotros, es el fruto de la Vida-Presencia de Dios en nuestra casa-vida-corazón.

 Dios quiere recibirnos como verdaderos hijos suyos, quiere hacernos a imagen y semejanza de su Hijo Único, de nosotros depende colaborar en sus obras, seguirlo-acompañarlo.

 Acá es donde debemos discernir su Voluntad para poder seguirlo-obedecerlo, para andar por el Verdadero Camino, El Camino de la Divina Voluntad.

 Este es El Camino por el que anduvieron Jesús y María Virgen cuando pasaron por el mundo-espacio-tiempo-tierra. Considerar que Ellos dos son los Dos Testigos del Amor de Dios mencionados en el Apocalipsis.