29 septiembre 2017

ANÁLISIS DE SITUACIÓN Y TOMA DE DECISIONES. VERDADERO PODER, VERDADERA LIBERTAD



ANÁLISIS DE SITUACIÓN Y TOMA DE DECISIONES. VERDADERO PODER, VERDADERA LIBERTAD


1.- Conocimiento y voluntad

2.- Víbora y paloma

3.- Miedo-instinto de conservación

4.- Cuerpo, alma y espíritu

5.- “Habitación 1-0-1”


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1.- Conocimiento y voluntad


 Las personas no solo requieren, sino que necesitan profesionales debidamente formados, integralmente aptos para desarrollar la profesión, que no es mas que una muy acabada vocación de servicio que se hace por amor a Dios y a la Patria.

 La mente y el corazón deben ir juntos, el conocimiento y la voluntad son dos partes de un mismo todo, por ello es necesario formarse intelectualmente por un lado, y por el otro, espiritual y moralmente desarrollando la buena voluntad propia de una persona verdaderamente madura.

 Al conocimiento que otorga aptitud profesional, es necesario anexarle otra mano, otro pie, otro ojo, y es una formación espiritual y moral que otorgue aptitud personal, que produzca una maduración que posibilite utilizar la aptitud profesional.

 Una persona que no ha madurado, utiliza sus capacidades para perjudicarse a sí y a otros porque es ególatra, viciosa, ambiciosa, simplemente porque es un abismo, se encuentra vacía-desolada y pretende saciarse-conformarse sin lograrlo nunca y no haciendo otra cosa mas que generar vicios-deformaciones.

 A la formación intelectual hay que anexar la formación de la voluntad, la debida y necesaria maduración-evolución-progreso.
 Recordar el viejo dicho, con la misma espada un héroe salva  su patria y un delincuente mata.

 Con solo conocimiento y sin buena voluntad, la persona se vuelve peligrosa para sí y terceros. El conocimiento solo no es suficiente.


2.- Víbora y paloma


 Desarrollando y/o adquiriendo una capacidad o aptitud, es sumamente necesario conservar la virtud de la Humildad.

 Una persona que tiene una aptitud y no es verdaderamente humilde, se convierte en víbora, se arrastra buscando sacar ventaja, se enrosca, envuelve-engaña a otras y se alza para demandar atención-aceptación-reconocimiento.

 Es sabido que ciencia sin caridad degenera en envidia, o sea, resentimiento. La persona que se hunde-encierra-abisma en sí, es una víbora que escupe veneno.

 Se vuelve muerta interiormente, genera veneno, existe por y para las venganzas personales que consiste en hacerse ver-adorar-reconocer-amar-aceptar.

 Permanece en el miedo, encerrada en el círculo vicioso autodestructivo se dedica a buscar la falsa seguridad de prevalecer, reinar, imperar e imponerse.

 Recurre a la violencia, se vuelve astuta, perversa, siempre desconfía, y en el abismo de su miedo y preocupación, siempre ve lo que no existe, se imagina que todos se encuentran en contra de ella, cuando la verdad es al revés, ella esta en contra de todos.

 Se vuelve miserable, desamorada, caprichosa, odiosa, resentida. Se deteriora-degenera, se estropea, solo existe para imponerse-prevalecer-ganar, y al final, ya no le importa ni como ni en que, todo es ganar-prevalecer, imponerse, reinar.

 Debe vencer el miedo, dejar de hundirse-encerrarse en sí, dejar de abismarse en su ego, salir de sí, romper el manto de neblinas tras el que ve la realidad oscureciéndola solo para atemorizarse y encerarse mas en su nada miserable a padecer, odiar, generar veneno.

 Debe ir al origen de su mal, ver donde es que sufrió o temió padecer, donde comenzó a hundirse-encerrarse en sí, donde es que se volvió miedosa, desconfiada, desamorada y caprichosa. Porque cree que ganando, construye seguridad, y al final, se dedica a obtener poder, ganar, prevalecer y no ve que se vuelve caprichosa desamorada y se autodestruye.

 Paloma es la persona sencilla que vence el miedo, que deja de pensar en sí, deja de preocuparse por sí y deja de ocuparse de sí. Es la persona que hace lo que es debido, su vocación, aquello para lo que ha nacido y venido al mundo, y alza vuelo en medio de las tinieblas de su miseria resucitando, comenzando una nueva vida.


3.- Miedo-instinto de conservación


 La parte básica, subdesarrollada y mas baja de la persona es el instinto, la parte animal.

 Todos la tenemos y es natural, no es algo malo, lo malo es no desarrollar la parte alta y dedicar el tiempo a cultivar esta parte instintiva volviéndose bestial, deforme e insaciable.

 El instinto nos lleva a lo básico, es irracional, tiende a la conservación, de ahí que se manifieste como deseo de alimento, descanso, reproducción, etc., o sea, lo básico.

 El tiempo corre y si no desarrollamos lo alto, moral-intelectual y lo mas alto que es lo espiritual, acabamos hundidos-perdidos-abismados en lo básico-instintivo, nos perdemos en el barro, la miseria, nos revolcamos en el chiquero corrompiéndonos.

 El miedo es instinto de conservación, genera cierta prudencia, pero, si asume el control, puede degenerar en violencia, ocultamiento, huida, abismarse en sí, encerrarse en los caprichos.

 El miedo reina-domina-impera, adopta decisiones, elige, dispone lo que se hace y lo que no. Es un velo gris tras el que se ve la realidad deformándola, desconfiando instintivamente de todo y de todos.

 Incluso ve lo que no existe, teme lo que no es, intuye lo que puede ser y solo augura desgracias porque en el fondo es miedo-preocupación y no ve ni puede ver algo bueno.

 Forma un cerco, coraza, muralla en derredor que parece fortaleza o defensa, parece protección, pero es sepulcro en el que el alma se ahoga, no crece y deforma.

 Hay que vencer el cerco-muralla, dejar de vivir o pretender existir por y par así, dejar de buscar la falsa seguridad de querer reinar-imperar, porque esa voluntad miedosa-caprichosa es la misma cuerda que nos ahorca.

 Los otros no son enemigos, no son contrarios a los que vencer-dominar-someter, son iguales con los que convivir.

 Buscar la causa de los miedos, de la preocupación por sí, vencer la desconfianza, dedicarse a fortalecer la buena voluntad haciendo lo que es debido, respondiendo a la vocación personal al servicio de Dios, la Patria, el prójimo.


4.- Cuerpo, alma y espíritu


Estamos formados por cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo es la parte material, el alma es de naturaleza espiritual pero se apega a lo material o corporal haciendo de lazo, intermedio y puente. El espíritu es totalmente espiritual.

 El alma se relaciona con la mente. El espíritu se relaciona con el corazón. El alma es racional, el espíritu es sensible.

 Todo tiene que ir creciendo, evolucionando, madurando. Si el cuerpo no crece, se atrofia y deforma, lo mismo sucede con el alma y con el espíritu.

 El cuerpo hay que alimentarlo y ejercitarlo. Lo mismo sucede con el alma y el espíritu. El alma se alimenta con conocimiento, con ciencia y se ejercita en la práctica de virtudes. El espíritu se alimenta de amor, se nutre de Dios y se ejercita obedeciendo a Dios, amándolo a Él.

Todo debe ser cuidado, nutrido, cultivado, pero solo se dedican al cuerpo dejando de lado el alma y anulando completamente el espíritu. La realidad es al revés, deben cultivar el espíritu, hacerlo crecer y fructificar, ahí también nutrirán el alma y la ejercitarán y lo mismo será para el cuerpo.

 Algunas personas son muy humanas y por ello muy racionales, no son malas si están bien intencionadas y se esfuerzan, pero sí limitadas porque, por mas virtuosas que sean, son solo humanas y no realmente espirituales. Para llegar a ser espirituales verdaderamente, tienen que desarrollar el espíritu, amar-obedecer a Dios. Al no desarrollar el espíritu termina siendo orgullosas, ególatras y limitadamente virtuosas. Estas almas no llegan a ser vivientes, no viven, son como las demás, tal vez algo mas virtuosas o con menos vicios, pero no dejan de ser solamente humanas, no llegan a espirituales.

1.- El alma esta en el cuerpo, y en derredor de éste, es como su vestido o piel espiritual, pero, un alma enferma, viciosa, corrupta y desamorada, se auto consume, estropea, pudre, es como una piel leprosa, abandona en parte al cuerpo porque se encuentra en proceso de descomposición, autodestrucción.

 El alma impregna el cuerpo, lo llena, no solo lo vitaliza, sino que atraviesa lo corporal-material con su esencia espiritual impregnándolo de esta manera de vida. Donde el alma se retira porque se reduce y no llega a cubrir al cuerpo, se produce una enfermedad, porque la muerte que hay en el alma, llega al cuerpo que deja de estar protegido y asistido por el alma, deja de estar vitalizado por ésta en esa área.

2.- El espíritu es para el alma, lo que el alma es para el cuerpo, es decir, recubre al alma a la vez que se halla dentro de ella, porque la impregna con su presencia, la llena.

 Un espíritu que es impuro, es un abismo, por lo tanto, en vez de dotar de vida al alma, se la consume, succiona, así es que la corroe, corrompe, la deja como con pozos que son los abismos donde el espíritu corrupto succiona. El alma que padece un espíritu sucio, corrupto, impuro, succionador, padece muerte, porque el espíritu que tiene adentro y en derredor, donde se halla contenida, la esta devorando-consumiendo, y luego, ésta alma atormentada, atormenta al cuerpo y lo enferma.

 El espíritu debería ser puro, esencialmente amor, pero, como no queremos amar, sino ser amados, se vuelve impuro, enfermizo, muerto y matador, comienza a robar al alma, le quita vitalidad dejándola vacía, enferma, viciosa, corrupta, y ésta, hace lo mismo con el cuerpo.

 Si aceptamos la Voluntad de Dios y nos entregamos a Ella, se genera un espíritu de amor, verdadera voluntad de amar y es como el cabo que une la fruta al Árbol, es por donde recibimos Amor-Vida-Espíritu de Dios, de manera que tenemos Vida Eterna en el mundo, Dios Vive-Permanece en nosotros, y nosotros en Él. Si renegamos de la Voluntad de Dios, se corta el cabo, entonces el fruto se cae a tierra, se golpea, comienza a pudrirse, y se expone a bichos y bestias, a enemigos interiores y exteriores para acabar desapareciendo, convirtiéndose, reduciéndose a nada.

3.- Lo que ocurre con una persona en particular, ocurre con el conjunto de éstas, así es que, si consideramos un país, el cuerpo esta formado por la población y el territorio, el alma por la organización estatal, y el espíritu por la nación.

 La nación le da vida al estado, y éste al territorio y a la población, por ello, si la nación es corrupta, el estado pasa a ser corrupto, y luego se corrompe la tierra, queda maldita, desolada, sin-Dios, se convierte en una región habitada por demonios, expuesta a sectas, mafias, y a todo tipo de delincuencia, tanto común como organizada, así como a todo tipo de tráfico ilegal, como armas, drogas, personas, órganos, etc.

 Una nación corrupta tiene un estado corrupto y acaba por corromperse por completo, se pierde, desmembra, es decir, se divide, se convierte en sectas o se sectoriza, se divide en partidos, se llega a convertir verdaderamente en ‘tierra de nadie’, donde asolan el hambre, las pestes y la guerra, es decir, aquello que solo puede prevalecer donde hay vacío y desolación, ausencia de Dios, olvido de Él, reniego de Su Voluntad.

 Así como la corrupción espiritual de una persona se contagia a otra, porque es como una mancha negra, o como enfermedad contagiosa, la corrupción de una nación, también se impone y contagia a otra, de esta manera es que una nación muerta, corrupta, maldita, desamorada, contamina, enferma y mata a otra, la arrastra a la corrupción.

 Notar las mafias como se instalan pasando de una nación a otra, contagiando su podredumbre y maldad, matando, robando, saqueando, efectuando una verdadera depredación de recursos, bienes, almas, etc.

 También hay naciones muertas, que han renegado de Dios y se han vuelto adoradoras del dinero, que se desesperan por acumularlo enfermizamente, éstas se infiltran en el territorio de otras naciones y las controlan-poseen como los espíritus impuros poseen a los cuerpos de quienes se hallan de paso por el mundo.

 Tanto satanás como sus demonios, pueden poseer un cuerpo sometiendo al alma, convirtiéndose así en ocupantes ilegales, ‘okupas’, que le roban vida, quitan vitalidad al alma y la atormentan, la castigan, hacen padecer a la vez que la devoran como pirañas.

 Otra cosa que pueden hacer es colgarse-adherirse a las almas sin poseer el cuerpo, lo que es como asociarse, formar una mafia, una asociación ilícita para pecar, para rebelarse contra Dios y oponerse a Él. Esto es sutil, oculto, disimulado, incluso las almas mas hipócritas y corruptas son las que mas se esfuerzan por aparentar perfección en religión, como ocurría con fariseos, maestros de la ley, saduceos, escribas, etc., en el tiempo del Primer Paso del Señor por el mundo.

 Esas dos acciones de satanás y sus demonios, también las hacen naciones corruptas, muertas, sin espíritu de vida, que adoran a satanás, al oro, al becerro de oro, que se excitan por el dinero y deliran por el poder, pues pueden llegar a meterse en territorios y apoderarse de éstos mediante operaciones mafiosas, corruptas y perversas, convirtiéndose en poderosas según el mundo.

 También pueden ejercer un poder o control oculto, desde las sombras, asociándose ilícitamente, infiltrándose en el estado, etc., desviándolo, corrompiéndolo y sumergiéndolo en la corrupción material y moral, que es el signo evidente de la corrupción espiritual.


5.- Habitación 1-0-1


 Lo queramos o no, nos guste o no, la verdad es que vamos a encontrarnos ante una situación sumamente dolorosa, difícil y desagradable.

 Es inevitable, este momento llega a todos en la vida y es un paso necesario en la maduración-crecimiento.

 Es lo que e llama ‘tormenta perfecta’, son todos los males juntos y a la vez, o en cadena sucediéndose uno tras otro sin reposo ni de día ni de noche. Un golpe tras otro, un hachazo tras otro que nos hace caer.

 Y cuando creemos que no puede ser peor, llega la estocada final. Es lo peor de lo peor, lo único que no queremos, aquello de lo que queremos huir, pagaríamos por evitarlo como fuera.

 Es inevitable, irremediable, llega y llega en el peor momento. Nos sofrene sin fuerza, sin voluntad, sin ganas de nada, aun con mala voluntad, cuando estamos medio perdidos por los golpes de la vida.

 G. Orwell llama a esto “Habitación 1-0-1”, en su novela distópica “1984”.

 Considerar que nos encontramos frente a frente con aquello que es lo peor de lo peor. También sucede en el peor momento y vemos que no tenemos fuerza, capacidad alguna de hacer frente.

 Es un sufrimiento grande, hay miedo-pánico-espanto. Es el vacío absoluto, solo hay desolación y un velo de muerte nos envuelve sutilmente, pero aprieta, ahoga, sofoca y atormenta, castiga como cilicio, desgarra como río de arena.

 Al factor estresante que viene atormentando, se añade un factor detonante que toca un punto neurálgico de nuestra vida y nos desestabiliza por completo, llega el tropiezo y no hay forma de ponerse de pie. Es mas, ni queremos.

 Prevalece la mala voluntad, sale a la luz lo mas bajo, malo y oculto, la bestia que tenemos adentro, aquello que no vemos ni queremos ver, incluso lo que ni creemos que somos.

 ¿Por qué sucede?, simplemente porque tenemos delante de nosotros algo que resolver. También sucede para crecer, superar límites, es como una purificación espiritual, es maduración, crecimiento, para romper el cerco.

 ¿Qué hacer?, no se puede hacer nada, solo padecer. Es espantoso. Acá hay que librar un durísimo combate espiritual, hacer el esfuerzo de vencerse a sí para no llegar a ser peor.

 Hay que permitir que el orgullo se derrumbe, tal vez corregir un poco el rumbo y esperar que termine la tormenta.

 Al pasar el temporal habremos perdido algo o mucho, pero saldremos fortalecidos por el esfuerzo de una experiencia única de crecimiento, maduración, alumbramiento a una nueva vida.




Dr. Jorge Benjamín Lojo.

13 septiembre 2017

QUE CADA UNO SIGA SU CAMINO



QUE CADA UNO SIGA SU CAMINO


 El Señor permite el triunfo momentáneo del enemigo. Esto es como cuando Él quiso morir en la Cruz.

 No gana el enemigo porque quiera o pueda, gana porque Dios se lo permite y su triunfo es momentáneo.

 En la Santa Cruz murió El Señor solo cuando entregó su Espíritu, es decir, cuando quiso morir, ni antes ni después.

 Ahora es igual, deja morir su Divina Presencia en el mundo, permite que los rebeldes-caprichosos, los ególatras narcisistas sigan sus caminos porque no quieren corregirse y Él no los va a llevar por el buen camino a la fuerza, están por su cuenta, que hagan lo que quieran, ver: AHORA O NUNCA, POR DIOS Y POR LA PATRIA: http://jorgeblojoapa.blogspot.com.ar/2017/09/ahora-o-nunca-por-dios-y-por-la-patria.html

 El enemigo se vanagloria, ostenta su momentánea victoria, quiere creer que es algo, pero no es mas que una estrella fugaz, dura un instante, el instante que Dios le concede como prueba para los buenos y como castigo para los malos.

 Es prueba para los buenos porque van a tener que esforzarse por confirmar que desean elegir a Dios y perseverar en el buen camino.

 Es castigo para los malos porque, al querer seguir en sus malos caminos, van a estar confirmando que desean perderse-condenarse.

 No hay que perder el tiempo preocupándose al ver lo que sucede en derredor. Hay que usar el tiempo para ver lo que específicamente quiere El Señor de de cada uno. Como siempre, hay que ajustar el rumbo, discernir su Voluntad, orar y perseverar en el buen camino.

 No hay que escandalizare ni lamentarse, solo y simplemente debemos seguir adelante confiando en El Señor, Él sabe lo que hace, hay que tener paciencia, y como siempre, seguir.

 Por sobre todo, debemos dejar de querer controlar a Dios, y también a otros, a los de en derredor.

 Queriendo controlar-someter a Dios provocamos el infierno, Él Es Dios y la prueba consiste en que debemos confiar venciendo el miedo y a todos los enemigos espirituales.

 Queriendo someter-controlar a otros porque nos hacen padecer, terminamos enloquecidos, es como pretender montar un caballo desbocado, vamos a terminar en el suelo.

 Peor aun, vamos a terminar siendo iguales o hasta peores, recordar el dicho que reza ‘quien pelea con monstruos, cuídese a su vez de no convertirse en uno. Si miras mucho al abismo, el abismo te mira a ti’.


10 septiembre 2017

MENSAJE DE JESÚS, EL SEÑOR (10 Sep 17), y explicación



MENSAJE DE JESÚS, EL SEÑOR (10 Sep 17), y explicación


“Veo personas buenas realizando obras malas, ¿Por qué?, por debilidad, miedo, corrupción, desinterés, pero todo tiene una causa común, falta de vida espiritual que posibilite mi Divina Presencia”.


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EXPLICACIÓN DEL MENSAJE:


 La falta de Vida-Presencia real de Dios en nuestra vida nos vuelve débiles, cobardes, miedosos, indiferentes, corruptos, viciosos.

 La ausencia de Dios produce un vacío abismal que convierte nuestra existencia en un infierno.

 Ahí padecemos miedo, nos preocupamos demasiado por nosotros mismos al punto de caer en obsesiones, desesperaciones e histerias.

 La causa de todos los males que padecemos es la ausencia de Dios que hemos provocado al no seguirlo-obedecerlo.

 Incluso habando de y sobre Dios todo el tiempo, continuamos siendo rebeldes porque no hemos discernido su Voluntad, y al no obedecerlo-seguirlo, no lo tenemos ni nos tiene, continuamos haciendo una existencia aparte de Él y sin Él, vacía, desolada, corrupta, viciosa y autodestructiva.

 Debemos solucionar la causa de todos los males, esa ausencia de Dios provocada al no darle su lugar. Tenemos que discernir su Voluntad y aceptarla, colaborar con Él en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra casa-vida-corazón.

 Si no buscamos una comunión real total con Dios ahora, el ‘yo’ delirante de orgullo se rebelará y desatará por completo arrastrándonos a la ruina-condena.



09 septiembre 2017

VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (IV ta parte)



VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (IV ta parte)








Introducción


Mientras Dios no ocupe su lugar, continuaremos construyendo en la arena, seguiremos colocando a otros en su lugar y sufriendo-padeciendo las consecuencias de semejante aberración.

En el fondo nos hemos colocado en el lugar de Dios, somos el principio, centro y fin de nuestra existencia.

 Esto, por definición, es autodestructivo, comenzamos y acabamos en nosotros mismos.

Él Es Dios, nada ni nadie puede reemplazarlo o sustituirlo, pretender hacerlo es locura y causa de todos los males, y es motivo de condenación eterna, es lo que empuja a las personas a vagar eternamente en tinieblas, en el abismo de muerte eterna en el que continúan insistiendo en aquello que no creen, que su delirio-falsedad-mentira es verdad.

Si otros no aman a Dios ni quieren ni les interesa corregirse, necesariamente deberán aceptar que nosotros lo amamos y obedecemos, que lo servimos y le pertenecemos.

Si no lo hacen, sufrirán las plagas de egipto, Dios mismo viene a liberar a su pueblo, a aquello que lo aman-siguen-obedecen, aquellas personas que verdaderamente le pertenecen y se hallan consagradas enteramente a su servicio.

De la misma manera que castiga-azota-advierte a quienes no aman a Dios ni lo obedecen, castiga-azota-advierte a nuestro orgullo-ego-yo para que ajustemos el rumbo, para que lo obedezcamos fielmente en su Voluntad Divina. Dios Es Padre que educa-corrige a sus hijos para hacerlos crecer-madurar-evolucionar.


Capítulo 1


 En dos errores-defectos-vicios comunes caemos al no ocupar el lugar que es debido, y especialmente, al no darle a Dios el lugar que le es debido:

1.- Colocarse por encima de todos.

2.- Colocarse por debajo de todos.


Capítulo 2


 En ambos errores encontramos el mismo defecto de raíz, Dios no ocupa su lugar en nuestra vida, y consecuentemente, nosotros tampoco ocupamos el lugar que nos corresponde.

 Si no ocupamos el lugar que nos corresponde, ¿Quién ocupa nuestro lugar?, lo ocupa el ‘yo’ impregnado de orgullo-amor propio, embadurnado de la pestilencia infernal, delirando de soberbia.


Capítulo 3


 Separados de Dios, nos hundimos-encerramos-abismamos en nosotros mismos, nos perdemos en las tinieblas e inmundicias de nuestro ser autodestructivo miserable que se descompone como cadáver en un lupanar-ciénaga-chiquero.

 Solo unidos  Dios permanecemos donde nos corresponde, en Él, y de Él recibimos la Vida Verdadera de la que podemos nutrirnos y por la que nos vivificamos-fortalecemos para seguir creciendo-evolucionando-madurando-progresando espiritualmente.


Capítulo 4


 En los dos extremos mencionados, con mas todos sus intermedios, siempre vamos a encontrar autodesprecio.

 El autodesprecio es odio a sí mismo y es natural, normal, lógico y consecuente con la ausencia de Dios-Amor-Vida.

 En el vacío-ausencia de Dios fermenta el odio, y la capacidad de amar se vuelve odio-furia-maldad-deseo de venganza.

 La capacidad o voluntad de amar debería crecer como árbol ramificándose, extendiéndose en todas direcciones: Dios, sí mismo, amigos y enemigos.

 Al no crecer el amor en esas direcciones crece el odio-desprecio.


Capítulo 5


 Dicen las personas que no odian ni desprecian a nadie, dicen, y hasta creen ser buenas. Se engañan y pretenden engañar.

 No amar a Dios como es debido, no darle el lugar que le corresponde, es no amarlo, es despreciarlo y es oponer una muralla de odio-desprecio-rechazo.

 Lo mismo sucede en las otras direcciones en las que el árbol de la vida-amor debe crecer.


Capítulo 6


 Tanto el que se exalta pretendiendo colocarse por encima de todos, como el que se somete colocándose por debajo de todos, se auto desprecian.

 Ninguno de los dos extremos se aman como es debido.

 Amarse como es debido es aceptar la Verdad, es ver lo que realmente somos, podemos, tenemos, sabemos, hacemos, etc., y no odiarse-despreciarse-rechazarse por ello. Hay que ver la nada inútil y miserable que realmente somos y no odiarse por ello.

 Naturalmente surge miedo ahí en el fondo, viendo-conociendo-contemplando la propia miseria, esa indigencia real que somos-podemos-tenemos-sabemos.

 Del miedo surge el desprecio-odio-recazo-negación, y consecuentemente la evasión:

1.- Unos se evaden fingiendo y negando lo que son, construyendo una imagen-apariencia adorable, admirable y se esfuerzan por imponer a otros ese delirio-negación-evasión de la realidad. Éstos son los que pretenden estar por encima de todos aplastándolos, humillándolos, despreciándolos, buscándoles defectos y/o inventándoselos para rebajarlos.

2.- Otros se evaden lamentándose, teniéndose lástima, hundiéndose-abismándose en sí y pasan a suplicar no ser odiados despreciados, adulan-adoran a todos y se fingen serviciales para lograr ser amados-aceptados-no rechazados.


Capítulo 7


 El que se exalta, eleva, alzar y pretende imponer sobre todos, también se autodesprecia, se tiene lástima, pero lo oculta-niega.

 Éste desprecia lo que es, lo niega-oculta, finge no verle y se desespera por evitar que otros lo vean, coloca su máscara-apariencia por encima, y por ella espera ser amado-adorado-no despreciado-aceptado-servido.

 Este es el tipo mas común en estos tiempos en los que las personas deliran de soberbia, fingen no preocuparse por sí, pero viven miserablemente por y para sí perdiendo el tiempo, dedicándose a amarse y a hacerse amar-adorar-servir.

 Fingen ser despreocupadas, no importarles lo que otros digan o hagan, pero no levantan la cabeza de su miseria, constantemente se encuentran pendientes de sí y de su entorno sumidas en la preocupación, atormentadas por el miedo.


Capítulo 8


 Al no estar Dios en su lugar, las personas yacen en su miseria, se ahogan en su debilidad, son socavadas por su miseria, naufragan en la inmundicia de su ser que se auto descompone.

 Ahí padecen miedo, del miedo surge la furia y esa furia socava y pesa-aplasta a la vez empujándolas mas al abismo-ego, hundiéndolas mas en sí.

 Es un círculo vicioso autodestructivo, y el pretender salir de esa miseria ruinosa solo termina produciendo mas ruina-desgracia-destrucción, realmente están des-creándose.

 La única salida posible-real-verdadera es solucionar el problema de fondo, la ausencia de Dios, que Dios ocupe su lugar propio y correspondiente.


Capítulo 9


 Nos encerramos-hundimos-abismamos en nosotros mismos, tememos por nuestro ego-yo-orgullo, nos lamentamos y terminamos perdidos en la nada miserable que somos volviéndonos histéricos caprichosos insoportables sumamente similares a demonios.

 Nos hemos vuelto sumamente conscientes de nosotros mismos, o lo que es lo mismos, completamente olvidados de Dios. Nuestro modo normal de existir es nocivo, autodestructivo, ruinoso, corrupto, infernal.

 Tememos el odio-desprecio-rechazo de otros, pero eso esta en nosotros, somos nosotros los vacíos-desamorados nimbados de odio-desprecio.

 No vemos lo que otros hacen o harán sino lo que hay en nosotros.

 Es el espejo.

 Acusamos a otros de lo que somos-hacemos-tenemos nosotros.

 Tememos que nos hagan lo que en realidad estamos haciéndonos.

 No hay peor enemigo que aquello que hemos forjado dentro.

 La falta de Amor-Dios-Verdad es lo que nos ha conducido a la ruina, y falta Dios porque no lo hemos recibido-aceptado-seguido-obedecido.


Capítulo 10


 Hay que considerar dos cosas fundamentales:

1.- Como tratamos a Dios somos tratados.
2.- Como nos tratamos somos tratados.

1.- Si Dios no ocupa su lugar, si no es aceptado-seguido-obedecido, si lo tenemos aplastado, sometido, humillado, postrado, crucificado, esclavizado, si es un espectador del triste espectáculo que montamos en el mundo para hacernos adorar-ver-aceptar, eso mismo tenemos-somos-padecemos.

 Esa existencia miserable que le damos a Dios en nuestra vida es la que estamos forjándonos y eso es lo que somos-tenemos, una existencia miserable, sin Vida Verdadera, existencia que se vuelve viciosa, corrupta, destructiva, ruinosa, miserable.

2.- Como nos tratamos a nosotros mismos, somos y seremos tratados por otros, todo se replica, si no nos amamos verdaderamente, en derredor tampoco van a hacerlo.

 Amarse verdaderamente a sí es querer para sí lo que Dios quiere, es responder a la vocación-llamado, es colaborar con el Bien Verdadero y Eterno que Él nos hace-da-ofrece.


Capítulo 11


 En vez de juzgar a otros por lo que son, hacen o tememos que hagan o no hagan, debemos comenzar por poner orden interno, en nuestra casa-vida-corazón, porque el exterior va a ser siempre efecto y reflejo del interior.

 Debemos amarnos verdaderamente, tenemos que aceptar a Dios, seguirlo-obedecerlo, responder a la vocación-llamado, colaborar en el Bien Verdadero y Eterno que Él nos hace-da-ofrece.

 Así es como Dios ocupará su lugar propio y correspondiente, así es como recibiremos Vida Verdadera y de esta manera es como evolucionaremos espiritualmente venciendo el muro miserable de miedo-tinieblas-orgullo-odio que nos nimba-rodea-cerca.


Capítulo 12


 Mientras Dios no ocupe su lugar, continuaremos construyendo en la arena, seguiremos colocando a otros en su lugar y sufriendo-padeciendo las consecuencias de semejante aberración.

 En el fondo nos hemos colocado en el lugar de Dios, somos el principio, centro y fin de nuestra existencia. Esto, por definición, es autodestructivo, comenzamos y acabamos en nosotros mismos.

 Él Es Dios, nada ni nadie puede reemplazarlo o sustituirlo, pretender hacerlo es locura y causa de todos los males, y es motivo de condenación eterna, es lo que empuja a las personas a vagar eternamente en tinieblas, en el abismo de muerte eterna en el que continúan insistiendo en aquello que no creen, que su delirio-falsedad-mentira es verdad.


Capítulo 13


 Si otros no aman a Dios ni quieren ni les interesa corregirse, necesariamente deberán aceptar que nosotros lo amamos y obedecemos, que lo servimos y le pertenecemos.

 Si no lo hacen, sufrirán las plagas de egipto, Dios mismo viene a liberar a su pueblo, a aquello que lo aman-siguen-obedecen, aquellas personas que verdaderamente le pertenecen y se hallan consagradas enteramente a su servicio.

 De la misma manera que castiga-azota-advierte a quienes no aman a Dios ni lo obedecen, castiga-azota-advierte a nuestro orgullo-ego-yo para que ajustemos el rumbo, para que lo obedezcamos fielmente en su Voluntad Divina. Dios Es Padre que educa-corrige a sus hijos para hacerlos crecer-madurar-evolucionar.


VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (No hay amor ni voluntad de amar, solo orgullo y deseo de ser adorado):

VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (II da parte):

VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (III ra parte) (Cada uno causa su propia ruina):



07 septiembre 2017

REFLEXIONES PARA EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL



REFLEXIONES PARA EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL


1.-

 Fe sin razón degenera en fanatismo, algo muy común en estos tiempos y que afecta a todas las religiones.

 Siempre es necesario el límite de la razonabilidad para no caer en extremismos religiosos.

 Razón sin fe degenera en racionalidad y lleva al existencialismo materialista autodestructivo.


2.-


 Dios envía a su Hijo con el poder del Espíritu, con su misma autoridad para salvar a las almas.

 Nosotros que lo hemos recibido colaboramos con Él en esta salvación de las almas.


3.-


 Cuando Jesús, El Señor, El Hijo de Dios, estaba en el Huerto de los Olivos, exudó Sangre.

 Esto se produjo en el combate interno de tener que aceptar la Verdad.

 ¿Qué sucedía en su interior?, esto:

 Él, Hijo de Dios, podía, debía y quería salvar a todas las almas.         

 Sin embargo, debió aceptar la Verdad.

 ¿Qué Verdad?, que no todas las almas se salvan, si bien muchos son llamados, pocos son elegidos.

 Él, con el mismo poder-autoridad de Dios podía y quería salvar a todas las almas, sin embargo vio la Verdad, que no todas las almas pueden ser salvadas.

 ¿Por qué no pueden ser salvadas todas si la misma omnipotencia Divina lo quiere?, porque las mismas almas no quieren ser salvadas.


4.-


 Acá hay que considerar el libre albedrío dado a la humanidad por Dios mismo y el discernimiento.

 Libre albedrío para decidir, elegir, optar. Esto es poder, es autoridad, es libertad.

 Discernimiento para ejercer razonablemente el libre albedrío y para que no degenere en libertinaje.

 Dios puede y quiere salvar a todas las almas, pero las almas deben querer ser salvadas y deben colaborar en la salvación que Dios les da-dona-ofrece.

 Dios no impone la salvación, no hace una salvación forzosa, las almas deben querer salir del abismo de la egolatría, del chiquero de los vicios, deben querer abandonar malas costumbres.


5.-


 Jesús, El Señor, El Hijo de Dios, viene a nuestra vida y nos ofrece la salvación.

 Así como estuvo por un tiempo sobre la faz de la tierra, permanece la puerta abierta, la oferta-don de la salvación por un tiempo.

 Durante ese período debe darse la aceptación, ahí es donde las almas debemos aceptar a Dios, recibir a su Enviado, a Jesús, El Señor, El Hijo de Dios.

 Cumplido el plazo, se cierra la puerta, se acaba el tiempo de la oferta-don de Dios. En términos jurídicos, precluye la etapa procesal del juicio y no se puede volver atrás.

 Nosotros, siervos inútiles del Señor, colaboramos en la salvación de otras almas, pero si éstas no quieren abandonar el abismo y desean continuar revolcándose en el barro, no vamos a perdernos con ellas.

 Considerar que El Señor baja al pozo y se embarra con nosotros para sacarnos, pero no produce un paraíso en el abismo, viene para sacarnos, si no hay voluntad de salir, Él sigue su camino, se sacude el polvo de los pies y avanza.

 Como le sucedió a Él mismo en el Huerto de los Olivos, debemos dejar de resistirnos a la Verdad, hay almas que no quieren salir del agujero-pozo-abismo, prefieren el barro, quieren revolcarse en el chiquero-lupanar. No podemos perdernos con ellas si quieren permanecer en tinieblas.

 Estas ovejas perdidas debemos dejarlas por cuentas de Jesús mismo porque Él Es El Salvador y ahí debemos confiar enteramente en Él sin meter mano nosotros.