12 agosto 2017

VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (III ra parte):



VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (III ra parte)



VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (No hay amor ni voluntad de amar, solo orgullo y deseo de ser adorado):

VIAJE A LO MAS PROFUNDO DE LA CAUSA DE TODOS LOS MALES (II da parte):



1.-


 En esencia siempre busca el adversario que cada uno se hunda-encierre en sí, se abismo en su ego olvidándose de Dios, de todo y de todos.

 El alma que se hunde-encierra en sí se vuelve miedosa, cae en un círculo viciosos, pues en ese abismo no puede ver-tener otra cosa mas que miedo y, teniendo miedo, justifica seguir hundiéndose-encerrándose-abismándose.

 En el abismo del ego consideran las almas que es justo-debido-necesario pensar en sí, dedicarse a sí, buscar la falsa seguridad de reinar o hacer prevalecer la propia voluntad.

 Eso provoca que cada uno se hunda-encierre mas en sí mismo y acabe autodestruyéndose volviéndose miserable cerdo ególatra narcisista sumido en miedo y entregado a caprichos por un camino de obsesiones, desesperaciones e histerias.


2.-


 Lo que hace el adversario es avivar el miedo de cada uno, encerrar a las almas en sí, cercarlas, hacer que se hundan-preocupen solo por sí y empujarlas a que se dediquen a satisfacer su ego expresado en vicios-caprichos-ambiciones.

 Busca el miedo de cada uno que es dado por la herencia, lo vivido, lo que se teme repetir o lo que se teme que pueda llegar a suceder.

 Sugiere que la otra persona, el entorno, etc., van a obrar de manera que resulte dolorosa, sufriente y perjudicial.
 Así logra que cada uno se encierre en sí, tema por sí y considere justo odiar, aborrecer, despreciar e imponerse sea como sea.

 Esta creando psicópatas y sociópatas.


3.-


 El miedo demuele por dentro y por fuera, se constituye en debilidad y genera reacción instintiva que es violenta y caprichosa.

 Las personas quedan a oscuras, padeciendo interior y exteriormente, se encierran-hunden en sí y tienen mas miedo a cada instante.

 Justifican todo capricho, obsesión, vicio, etc., el miedo-pánico fortalecido por el odio-violencia-capricho-furia, creen que todo lo justifica y puede.

 Es instintiva autodefensa, es el mismo instinto animal de conservación prevaleciendo.

 Y es el mismo anticristo personal, es orgullo humillado y sufriente capitaneado por la furia y manipulado por el adversario infernal.


4.-


 Cada cual atiende su juego, se considera justificado para no amar, no perdonar, no aceptar, para rechazar, odiar, oprimir, suprimir, reprimir, etc., o sea, para hacer prevalecer su miedo expresado en violencia, furia, maldad, perversidad, etc.

 A nadie le importa nada de nada ni de nadie, y viendo la perversidad ajena, todos se consideran justificados para obrar igual y peor.

 Así nadie ama ni quiere amar, todo es consagrado-entregado al ego, las almas se vuelven miserables cerdas ególatras narcisistas totalmente desamoradas que generan orgullo-odio-furia.


5.-


 Considerar que el enemigo trabaja sin cesar, siembra discordias, busca los miedos, vicios e intereses de cada uno para tentar, desviar, corromper, arruinar.

 Y no solo persigue personalmente a cada uno, también lo hace en conjunto, toma a dos partes y logra que cada una tema por sí para encerrarse-abismarse.

 Les habla mal a uno del otro, aviva miedos y preocupaciones, dudas y temores, así logra que se hundan y endurezcan o encaprichen.

 De esta manera cada uno se encierra en sí culpando-responsabilizando a otros de sus males no queriendo ver el mal que cada uno se cusa a sí ni el que se le causa a terceros.


6.-


 El primer y gran excluido es Dios, es el gran olvidado, pospuesto, abandonado, desechado.

 Ahí comienzan todos lo males para cada uno y para todos.

 Luego llegan las acusaciones mutuas, pero el principio de todo mal esta en esa ausencia de Dios, en la miserable, débil, pobre y miedosa preocupación por sí, en el abismo de egolatría narcisista infernal.

 Ese abismo es como agujero negro en el espacio, consume, destruye, des-crea, transforma, transubstancia, las almas se convierten en demonios y padecen el infierno en vida de reptar sobre la faz de la tierra sin Dios y hasta en contra de Él.


7.-


 Lo que debemos hacer es generar la voluntad de amar, hay que amar y querer amar olvidándose por completo de sí mismo.

 Tenemos que entrar por el camino que Dios nos lleva, pasar por la puerta que Él nos abre, debemos vencer el miedo-cerco-negación, el límite el propio ‘yo’ confiando en Dios, creyendo en Él, dejándonos guiar por su Amor.

 Considerar que amar es darse-entregarse-abrirse-aceptar-perdonar-donarse-consagrarse. Lo que el adversario pretende es que andemos por el camino contrario, que os hagamos amar-adorar-servir-obedecer-aceptar, que nos dediquemos a buscar que nos presten atención.

 Solo debemos discernir la Voluntad de Dios y seguirlo-obedecerlo haciendo de esta manera una consagración-entrega-don total de nosotros mismos a Él en la forma y lugar que quiera, en el tiempo quiera, incluso cuando no quiere nada y solo nos pide el sacrificio de permanecer a su disposición y alertas.