28 agosto 2017

GRAN AVISO, DEJAR LIBRE A DIOS



GRAN AVISO, DEJAR LIBRE A DIOS



1.-


 Hay que dejar libres a otros, permitirles que decidan, que adopten su decisión.

 No se puede imponer ni siquiera lo bueno.

 Sí hay que hablar, recomendar, sugerir, enseñar para que puedan tener la opción, para que la decisión sea verdaderamente libre.

 El que determina la voluntad es el enemigo porque quiere ser elegido desesperadamente, de ahí que engañe, manipule, mienta, etc.


2.-


 Hay cosas que Dios las permite, son abominables, repugnantes, insoportables. ¿Impone tales cosas?, no.
 Las impone el enemigo, Dios las permite.

 Las impone el enemigo para arrastrarnos a rebelarnos contra Dios, ahí quiere vencernos y borrar la fe, cortar el lazo con Dios.


3.-


 Hay que aceptarlas-soportarlas-sobrellevarlas.

 Sirven como pago por la deuda, para purificación, crecimiento, maduración.

 También para colaborar en la salvación de otras almas.

 Hay que seguir adelante ignorando el dolor, disociándose de éste y utilizándolo para crecer-madurar-progresar espiritualmente, para forjar una segunda naturaleza a imagen y semejanza del Señor.


4.-


 En esencia, lo que debemos hacer es vencer el miedo.

 Esto es así porque el miedo es lo que determina la voluntad caprichosa, obsesiva, desesperada, histérica.

 El miedo usa y justifica la violencia, las almas creen que es bueno, justo y necesario, pero es mentira.

 Hay que vencer el miedo, vencerse, aceptar a Dios, lo que Él quiere, y especialmente lo que no quiere pero permite y nos duele.

 Hay que confiar en Él, no meter mano, no obrar por cuenta propia.


5.-


 El alma debe quebrarse, bajar su orgullo, esa dura cerviz debe besar el suelo.

 Es por su bien, es para vencer el miedo y no caer esclava del adversario, para no estar a merced de sus manipulaciones.

 Comprender que se sirve del miedo y sabe llevar a las almas a su perdición convenciéndolas de que es por y para su bien.


6.-


 Hay que admitir que necesitamos de Dios, solo así es quebrantado el orgullo, solo de esta manera logramos salir del delirio.

 Debemos admitir que amamos y que queremos amar para vencer el orgullo y salir del abismo del ego.

 Dios nos dará la oportunidad de esto, de vencernos a nosotros mismos, de ponerle límites al orgullo.

 Vamos a tener que hacer el esfuerzo de vencernos, de ponerle límites al orgullo-ego, de crecer-madurar, de generar amor y voluntad de amar asemejándonos en esto a Dios mismo.


7.-


 Solo al admitir que necesitamos de Dios, que solos no podemos, cesa la desolación, acaban los tres días de tinieblas, termina la prueba.

 Tres veces hay que quebrarse, postrarse, admitir la necesidad de Dios.

 Hay que rogar, suplicar, orar, pedir al Señor que nos ayude y evite que nos perdamos, pero Dios no nos va a imponer la salvación, debemos colaborar.

 Considerar que, si no lo hacemos ahora, la corrupción-perversión-deformación infernal va a seguir avanzando y mas nos perderemos en tinieblas, mas caeremos en garras del enemigo llegando ese punto sin retorno en el que ya se ha confirmado el deseo de perderse por hacer nada para salvarse.


ASÍ SERÁ EL AVISO: