16 diciembre 2018

EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, tercer domingo de adviento


EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, tercer domingo de adviento



“Alégrate hija de Sión, grita de gozo Israel” (Sof 3) y "«¿Entonces, qué debemos hacer?»” (Lc 3).




 Cada uno va a ver limitada la voluntad propia, humillado su orgullo y aniquilado su ego, ¿Por qué?.

 Nos abismamos en el ego, deliramos de orgullo y nos hemos vuelto esclavos de nuestros caprichos, ahí es donde Dios como Verdadero Padre nos ama, corrige, impide que nos esclavicemos cultivando la propia autodestrucción.

 Llegó la hora de prestarle atención a Dios, es el momento de levantar la cabeza.

 De ahora en adelante, nadie va a poder hacer lo que quiere, va a comenzar a reinar El Hijo de Dios, se va a hacer la Voluntad de Dios.

 Dios mismo pone límites, impide que cada uno haga lo que se le ocurre, antoja, quiere. Dios Es Padre y corrige, y cuando lo hace, es por Amor que lo hace porque Él Es El Mismo de Siempre.

 La humillación va a ser el pan diario y, ¿Qué tiene que ver esto con la primera lectura?, Hay que alegrarse en la corrección de Dios, en su limitación-humillación.

 Ahí nos está amando verdaderamente, ése es el Verdadero Amor de Dios, por Amor El Señor nos corrige, porque así impide que caigamos en el abismo de ego.

 Hay que aprender la Verdad, Dios no es un adulador misericordioso lisonjero que conforma o satisface el ego, al contrario, por verdadera Misericordia, saca a las almas del abismo de su ego, de la esclavitud de sus vicios, caprichos y ambiciones infernales.



Lecturas de hoy Domingo 3º de Adviento - Ciclo C


Primera lectura, Lectura de la profecía de Sofonías (3,14-18a):

Alégrate hija de Sión, grita de gozo Israel; regocíjate y disfruta con todo tu ser, hija de Jerusalén. l Señor ha revocado tu sentencia, ha expulsado a tu enemigo. El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, no temerás mal alguno. Aquel día dirán a Jerusalén: «¡No temas! ¡Sión, no desfallezcas!» El Señor tu Dios está en medio de ti, valiente y salvador; se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se alegra contigo como en día de fiesta.

Palabra de Dios


Salmo,  Is 12,2-3.4bed.5-6

R/. Gritad jubilosos,
porqué es grande en medio de ti el Santo de Israel.

V/. «Él es mi Dios y Salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación».
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R/.

V/. «Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso». R/.

V/. Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
porque es grande en medio de ti el
Santo de Israel. R/.


Segunda lectura, Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (4,4-7):

 Hermanos: Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca.  Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Palabra de Dios


Evangelio de hoy, Lectura del santo evangelio según san Lucas (3,10-18):

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:
«¿Entonces, qué debemos hacer?»
Él contestaba:
«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».
Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:
«Maestro, ¿qué debemos hacemos nosotros?»
Él les contestó:
«No exijáis más de lo establecido».
Unos soldados igualmente le preguntaban:
«Y nosotros, ¿qué debemos hacer nosotros?»
Él les contestó:
«No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga».
Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga».
Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio.

Palabra del Señor


09 diciembre 2018

EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, segundo domingo de adviento


EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, segundo domingo de adviento


Así se revela el Amor de Dios y acá es donde nos Ama verdaderamente, cuando no permite que continuemos evadidos de la realidad mintiéndonos-engañándonos a nosotros mismos.


“...Y toda carne verá la salvación de Dios”, (Lc 3).


 Ego, ego y mas ego, las almas se pierden en el abismo del ego porque no hacen otra cosa mas que pensar en su falso dios, rey y señor que es el ‘yo’.

 Se preocupan, obsesionan, angustian, desesperan, y es porque no dejan de mirar hacia abajo, no dejan de contemplar su ombligo en el mas completo olvido de Dios, en la mas abominable negación de Él.

 Permanecen evadidas de la realidad, encerradas en la fantasía de su orgullo y hacen lo que quieren mientras que se arrastran como gusanos sobre la faz de la tierra buscando aceptación, reconocimiento, adoración para su máscara, ese orgullo delirante por el que esperan ser reconocidas, tomadas en cuenta, amadas, adoradas.

 Dios está a las puertas y llama, golpea, rompe esa muralla de orgullo, pincha el globo, devolviéndonos a la realidad.

 Ahí se revela el Amor de Dios, ahí es donde nos Ama verdaderamente, cuando no permite que continuemos evadidos de la realidad mintiéndonos-engañándonos a nosotros mismos.

 Hay que abrir los ojos a la realidad, dejar de mentirse-engañarse a sí mismo, tenemos que dejar de preocuparnos por el ego delirante porque, de lo contrario, nos convertiremos en esclavos del orgullo que se pierden auto justificándose mientras que se angustian y desesperan tratando de convencer a otros de sus supuestas bondades escondiendo sus vicios.

 La salvación comienza en la Verdad, Dios Es la Verdad y nos dice-revela la Verdad para que dejemos de mentirnos-engañarnos, para que aceptemos su corrección que nos reencamina.


Lecturas del próximo Domingo 2º de Adviento - Ciclo C


Primera lectura, Lectura del libro de Baruc (5,1-9):

Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción que llevas, y vístete las galas perpetuas de la gloria que Dios te concede.
Envuélvete en el manto de la justicia de Dios, y ponte en la cabeza la diadema de la gloria del Eterno, porque Dios mostrará tu esplendor a cuantos habitan bajo el cielo. Dios te dará un nombre para siempre: «Paz en la justicia» y «Gloria en la piedad».
En pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia el oriente y contempla a tus hijos: el Santo los reúne de oriente a occidente y llegan gozosos invocando a su Dios. A pie tuvieron que partir, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria, como llevados en carroza real. Dios ha mandado rebajarse a todos los montes elevados y a todas las colinas encumbradas; ha mandado rellenarse a los barrancos hasta hacer que el suelo se nivele, para que Israel camine seguro, guiado por la gloria de Dios. Ha mandado a los bosques y a los árboles aromáticos que den sombra a Israel. Porque Dios guiará a Israel con alegría, a la luz de su gloria, con su justicia y su misericordia.

Palabra de Dios

Salmo Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6

R/. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres

V/. Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R/.

V/. Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R/.

V/. Recoge, Señor, a nuestro cautivos
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R/.

V/. Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas.

Segunda lectura, Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (1,4-6.8-11):

Hermanos:
Siempre que rezo por vosotros, lo hago con gran alegría. Porque habéis sido colaboradores míos en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy.
Ésta es nuestra confianza: que el que ha inaugurado entre vosotros esta buena la obra, llevará adelante hasta el Día de Cristo Jesús.
Testigo me es Dios del amor entrañable con que os quiero, en Cristo Jesús.
Y esta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores.
Así llegaréis al Día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios.

Palabra de Dios

Evangelio del domingo Lectura del santo evangelio según san Lucas (3,1-6):

En el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tretarca de Iturea y Traconítide, y Lisanio ttetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:
«Voz del que grita en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
allanad sus senderos;
los valles serán rellenados,
los montes y colinas serán rebajados;
lo torcido será enderezado,
lo escabroso será camino llano.
Y toda carne verá la salvación de Dios».

Palabra del Señor.



02 diciembre 2018

SIGNOS O NO, ACÁ, ALGO PASÓ


SIGNOS O NO, ACÁ, ALGO PASÓ


 Signos o no, acá algo pasó.

 Los hechos, sucesos, acontecimientos a los que hemos asistido, de los que fuimos testigos y parte, pueden ser considerados como signos o no, pero es incuestionable que acá algo sucedió.

Antes de iniciar la reunión del G20, pudieron verificarse dos sucesos, y luego, durante la reunión, otro:

1.- Rayo luz blanca sumamente recto cayendo de entre las nubes al suelo.

2.- Sismo en Buenos Aires, ciudad que no es probable que padezca tales cosas.

3.- Descenso brusco de alrededor de 20º de temperatura.


A) Si fueron simples sucesos naturales, es muy casual que hayan ocurrido todos juntos, en el mismo lugar y en el mismo tiempo, y encima, a la vez que el G20 discutía como continuar esclavizando a las naciones y cómo seguir aprovechándose de los recursos que no les pertenecen.

B) Podemos considerar que son signos ocurridos mientras se reunían los gerentes de las naciones sometidas al nuevo orden mundial.

C) También, podemos considerar que no hayan sido naturales y los hayan provocado mediante técnicas de geoingeniería, de esas que se utilizan para provocar terremotos y alterar el clima.

 En este sentido, el rayo blanco recto proyectado desde algún satélite pudo haber provocado el sismo.


Signos o no, acá algo pasó.




01 diciembre 2018

EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, primer domingo de adviento


EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, primer domingo de adviento



“Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra”,  (Lc 21, 34).



 Hoy en día las almas no progresan espiritualmente, ni siquiera se lo proponen, no se dirigen al Señor, no buscan lograr semejanza con Dios.

 Dios Es Amor, y las almas deben crecer en amor y voluntad de amar, pero no se esfuerzan en este sentido, por eso es que se alejan de Dios, abandonan la imagen y semejanza con Él.

 No les interesa perfeccionarse en el amor, solo ahí lograrían asemejarse a Dios.

 No sacrifican su orgullo, no dejan de alimentar su ego, pretenden vivir solo por y para sí, se vuelven soberbias desapegándose de la realidad.

 Verdaderamente se sumergen en el abismo de su ego donde permanecen evadidas de la realidad, absortas en sus miserias no haciendo otra cosa mas que preocuparse por sí mismas.

 Son miserables, no aman ni les interesa hacerlo, solo se preocupan por sí mismas, por ser amadas, logrando de esta manera, semejanza con demonios, no con Dios.

 Cultivan vicios y los defienden, se justifican en sus corrupciones abominables volviéndose perversas a imagen y semejanza de demonios en el mas completo olvido de Dios y en la mas absoluta negación de El.

 Es hora de reconsiderar el camino que llevan, las almas deben empezar a convertirse verdaderamente, por en el delirio de su orgullo corren ciegas al abismo eterno, y ni siquiera lo quieren ver.


Lecturas del Domingo 1º de Adviento - Ciclo C


Primera lectura, Lectura del libro de Jeremías (33,14-16):

Ya llegan días —oráculo del Señor— en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Judá.
En aquellos días y en aquella hora, suscitaré a David un vástago legítimo que hará justicia y derecho en la tierra.
En aquellos días se salvará Judá, y en Jerusalén vivirán tranquilos, y la llamarán así: “Es Señor es nuestra justicia”.

Palabra de Dios


Salmo Sal 24

R/. A ti, Señor, levanto mi alma

V/. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

V/. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

V/. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza. R/.


Segunda lectura, Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (3,12–4,2)

Hermanos:

Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos a vosotros; y que afiance así vuestros corazones, de modo que os presentéis ante Dios, nuestro Padre, santos e irreprochables en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos.
Por lo demás, hermanos os rogamos y os exhortamos en el Señor Jesús: ya habéis aprendido de nosotros cómo comportarse para agradar a Dios; pues comportaos así y seguir adelante. Pues ya conocéis las instrucciones que os dimos, en nombre del Señor Jesús.

Palabra de Dios


Evangelio Lectura del santo Evangelio según san Lucas (21,25-28.34-36):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo serán sacudidas.
Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria.
Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación.
Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.
Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre».

25 noviembre 2018

EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, fiesta de CRISTO REY


EVANGELIO DEL DOMINGO, meditación, fiesta de CRISTO REY



Considerar que la Iglesia es refugio de pecadores arrepentidos, no de rebeldes orgullosos ególatras narcisistas que buscan aceptación, reconocimiento y adoración, aun y especialmente de parte de Dios.

Dios nos Ama, y por ello es que no nos miente, no nos engaña, no nos felicita, Él Es la Verdad y nos revela la Verdad, nos corrige con y por Amor, porque es verdaderamente Nuestro Padre.

No nos conviene creer que Dios aprueba, felicita y celebra lo que somos y hacemos, Dios está de nuestro lado, pero no es un adulador lisonjero, Él nos Ama en Verdad, es tiempo de madurar. “Amicus Plato, sed magis amica veritas”, soy amigo de Platón, pero soy mas amigo de la Verdad.

Hay que poner las cuentas en orden con Dios, Dios nos Ama, Él Es la Verdad, por ello es que en la fiesta de Cristo Rey debemos dejar las palabras, los discursos, las declamaciones hipócritas y pasar a ser sinceros con Dios y con nosotros mismos para que Él llegue a ser Verdaderamente Nuestro REY.




 Llegó la hora de ser sinceros con Dios y con nosotros mismos, es la hora de la Verdad.

 Hay que dejar de engañarse a sí mismo y dejar de pretender creer que engañamos a Dios.

 Debemos discernir la Verdad, buscar la Voluntad de Dios, empezar a obedecerlo realmente.

 Hemos construido un culto, espiritualidad, religión, superficial, hipócrita, de apariencias, nos engañamos a nosotros mismos y hasta creemos, en un delirio de orgullo, que Dios nos aprueba.

 Dios nos Ama, y por ello es que no nos miente, no nos engaña, no nos felicita, Él Es la Verdad y nos revela la Verdad, nos corrige con y por Amor, porque es verdaderamente Nuestro Padre.

 No nos conviene creer que Dios aprueba, felicita y celebra lo que somos y hacemos, Dios está de nuestro lado, pero no es un adulador lisonjero, Él nos Ama en Verdad, es tiempo de madurar. “Amicus Plato, sed magis amica veritas”, soy amigo de Platón, pero soy mas amigo de la Verdad.

 Considerar que la Iglesia es refugio de pecadores arrepentidos, no de rebeldes orgullosos ególatras narcisistas que buscan aceptación, reconocimiento y adoración, aun y especialmente de parte de Dios.

 Hay que poner las cuentas en orden con Dios, Dios nos Ama, Él Es la Verdad, por ello es que en la fiesta de Cristo Rey debemos dejar las palabras, los discursos, las declamaciones hipócritas y pasar a ser sinceros con Dios y con nosotros mismos para que Él llegue a ser Verdaderamente Nuestro REY.



Lecturas de hoy Domingo 34º del Tiempo Ordinario. Jesucristo, Rey del Universo - Ciclo B


Primera lectura: Lectura de la profecía de Daniel (7,13-14):


Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Palabra de Dios


Salmo: Sal 92,1ab.1c-2.5


R/. El Señor reina, vestido de majestad

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.


Segunda lectura Lectura del libro del Apocalipsis (1,5-8):


Jesucristo es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra. Aquel que nos ama, nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios, su Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. Mirad: Él viene en las nubes. Todo ojo lo verá; también los que lo atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por su causa. Sí. Amén. Dice el Señor Dios: «Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso.»

Palabra de Dios


Evangelio de hoy: Lectura del santo evangelio según san Juan (18,33b-37):


En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?»
Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?»
Pilato replicó: «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?»
Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.»
Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?»
Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

Palabra del Señor



12 noviembre 2018

Mensaje de JESÚS, EL SEÑOR, 11 Nov 18


Mensaje de JESÚS, EL SEÑOR, 11 Nov 18


“Voy a reformar la Iglesia”.

“Elías Jesús de la Santísima Trinidad”.

“Quiero que digas mi Palabra, quiero que extiendas mi Reino a las Naciones, quiero que plantes mi signo en medio de los pueblos”.


 Ante el Santísimo Sacramento, luego de la misa, cuando hacía su paso entre los fieles.

No dijo “Vamos”, dijo “Voy”.

No dijo “Reformar”, dijo “Refundar”, ¿Nuevo Pedro?, Recordar la Profecía de San Malaquías, el ultimo, Pedro Romano.

También, me dio a entender que su intervención va a ser como la primera vez en el sentido de que es don y prueba, si las almas la aceptan, son purificadas y si no, caída.

Es el don para la Iglesia que Él hace en estos tiempos y es prueba, como lo fueron las apariciones Marianas en todo el mundo, y como lo eran los profetas en el antiguo testamento.


Me “Recomendó” El Señor meditar en estos días la parábola de las diez vírgenes o de las prudentes y las insensatas.

Dijo que viene la miseria, no solo material, sino y especialmente, espiritual, escasez o ausencia de Dios, desolación, sequedad, desierto, o sea, infierno y el enemigo suelto-liberado.

La desgracia golea a todos, pero afecta mas a quienes no se limpiaron o no se purificaron, éstos se encuentran mas a merced del enemigo que podrá hacer con, de y por ellos, lo que quiera como su dueño que ha llegado a ser.



11 noviembre 2018

Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación


Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación



Dios Es Amor, la prueba de Dios es en el amor, no importa lo que sepamos, no toma un examen intelectual, Él mira los corazones.

Él Es Amor y sabe lo que es el amor, no lo podemos engañar, Él nos juzga, mira, pesa, no podemos mentirle, solo nos engañamos a nosotros mismos.

Es hora de empezar a amar en verdad, no de los labios hacia fuera, sino de verdad y con hechos.



Lo esencial de las lecturas:


 La viuda de la primera lectura, claramente dio todo cuanto tenía al enviado de Dios.

 La viuda del Evangelio, según las mismas palabras de Aquel Que Es La Palabra de Dios, también dio todo cuanto tenía.

 El Señor vivió de esa manera, por eso resaltó, señaló o llamó la atención sobre este hecho, Él dio todo al Padre entregándose por completo a su Divina Voluntad, Sumo Sacerdote y Víctima, Holocausto, consumido en el dolor en un Santo Sacrificio perfecto.


El amor es entrega:


 Considerando estas cosas, comprendemos que el amor es entrega, entrega total a Dios que solo puede concretarse cuando discernimos su Voluntad y lo seguimos-obedecemos colaborando en lo que Él hace y quiere hacer, porque Él Es Dios.

 Solo hay verdadero amor a Dios cuando le prestamos la debida atención, cuando lo seguimos-obedecemos discerniendo Su Voluntad y colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida y en el mundo.

 No hay verdadero amor a Dios, real entrega, si no le prestamos atención, si no lo escuchamos, si hacemos lo que queremos y luego llamamos a eso ‘religión’, ‘culto’, ‘espiritualidad’, etc.


Consideraciones sobre El Camino a seguir, la obra del Señor y la Santísima Trinidad:


 Una vez que nos consagramos-entregamos a Él obedeciéndolo-siguiéndolo constantemente, Él acepta este sacrificio total de la vida, nos toma, limpia, purifica, y ahí es que nos consagra y envía para ser instrumentos suyos, verdaderas expresiones del amor de Dios.

 Lo que hacemos por cuenta propia, es imitación, falsificación, puede parecer obra piadosa, caritativa, espiritual, etc., pero no produce fruto.


 Lo que debemos hacer es seguir al Señor, entregarnos-consagrarnos al Padre, seguirlo en Su Voluntad, porque ahí nos purifica, reordena, consagra, rehace.

 El Señor nos toma y va guiando como Sumo Sacerdote Eterno consagrándonos al Padre, Él nos hace ofrenda perfecta.
 Una vez que El Padre acepta el sacrificio total de nuestra vida ofrecido por El Señor, Sumo Sacerdote Eterno, nos bendice con su Espíritu, El Padre y El Hijo vienen a nosotros, inhabitación y ahí la Santísima Trinidad nos envía a extender su Reino-Amor en el mundo a servir-amar al prójimo.

 Solo hay verdadero amor a Dios cuando le prestamos la debida atención, cuando lo seguimos-obedecemos discerniendo Su
Voluntad y colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida y en el mundo.


La prueba de estos tiempos:


Dios Es Amor, la prueba de Dios es en el amor, no importa lo que sepamos, no toma un examen intelectual, Él mira los corazones.

Él Es Amor y sabe lo que es el amor, no lo podemos engañar, Él nos juzga, mira, pesa, no podemos mentirle, solo nos engañamos a nosotros mismos.

Es hora de empezar a amar en verdad, no de los labios hacia fuera, sino de verdad y con hechos.


Lecturas del Domingo 32º del Tiempo Ordinario - Ciclo B


Primera lectura: Lectura del primer libro de los Reyes (17,10-16):

En aquellos días, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: «Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba.»
Mientras iba a buscarla, le gritó: «Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan.»
Respondió ella: «Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo ni pan; me queda sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en la alcuza. Ya ves que estaba recogiendo un poco de leña. Voy a hacer un pan para mí y para mi hijo; nos lo comeremos y luego moriremos.»
Respondió Elías: «No temas. Anda, prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un panecillo y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: "La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra."»
Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo. Ni la orza de harina se vació, ni la alcuza de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.

Palabra de Dios


Salmo: Sal 145,7.8-9a.9bc-10

R/. Alaba, alma mía, al Señor

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.


Segunda lectura: Lectura de la carta a los Hebreos (9,24-28):

Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres imagen del auténtico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecia sangre ajena; si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio. De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos. La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, a los que lo esperan, para salvarlos.

Palabra de Dios


Evangelio del domingo: Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,38-44):

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»
Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.
Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Palabra del Señor


04 noviembre 2018

Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación


Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación



Si falta Dios, falta todo, nada tiene sentido; si Dios está, todo sobra y todo cobra un nuevo sentido.

Dios le está indicando a las criaturas que El Camino Es El Amor.

Cuando Dios Revela La Ley, está Revelando Su Amor.  La Ley de Dios ofende al orgulloso y pesa al ególatra.
                                                                         
        

 Cuando Dios Revela La Ley está Revelando Su Amor.

 La Ley de Dios ofende al orgulloso y pesa al ególatra.

 Dios ordena, establece un orden por medio de su Palabra y Espíritu, el verdadero Orden, el que es Justo, Bueno y conveniente para la humanidad.

 Al hacerlo, al Revelar la Verdad, abre un camino recto, seguro, bueno, en el que la humanidad puede prosperar, crecer, madurar, evolucionar, progresar.

 Dios le está indicando a las criaturas que El Camino Es El Amor.

 Volvamos al principio, Dios Es Amor y quiere que su mejor creación, la humanidad, sea como Él, sea Imagen y Semejanza suya, quiere que sus hijos amen, vivan-permanezcan en el Amor y progresen-maduren en este Camino.

 Con la mente no se ama, con palabras tampoco, se ama con el corazón, entonces, ¿Cómo amar a Dios por sobre todo y todos?, ¿Cómo amar al prójimo como a sí mismo?.

1.- Amamos a Dios cuando lo obedecemos y lo obedecemos verdaderamente cuando hemos discernido su Voluntad para poder seguirlo fielmente queriendo para nosotros lo que Él quiere colaborando en ello.

2.- Amamos verdaderamente al prójimo cuando colaboramos en el bien que Dios quiere hacer en su vida, mas allá de lo que queremos y de lo que el mismo prójimo quiere.


Lecturas de hoy Domingo 31º del Tiempo Ordinario - Ciclo B


Primera lectura del libro del Deuteronomio (6,2-6):

En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: «Teme al Señor, tu Dios, guardando todos sus mandatos y preceptos que te manda, tú, tus hijos y tus nietos, mientras viváis; así prolongarás tu vida. Escúchalo, Israel, y ponlo por obra, para que te vaya bien y crezcas en número. Ya te dijo el Señor, Dios de tus padres: "Es una tierra que mana leche y miel." Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria.»


Palabra de Dios Salmo Sal 17

R/. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R/.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R/.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu Ungido. R/.


Segunda lectura de la carta a los Hebreos (7,23-28):

Ha habido multitud de sacerdotes del antiguo testamento, porque la muerte les impedía permanecer; como éste, en cambio, permanece para siempre, tiene el sacerdocio que no pasa. De ahí que puede salvar definitivamente a los que por medio de él se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder en su favor. Y tal convenía que fuese nuestro sumo sacerdote: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y encumbrado sobre el cielo. Él no necesita ofrecer sacrificios cada día «como los sumos sacerdotes, que ofrecían primero por los propios pecados, después por los del pueblo,» porque lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. En efecto, la Ley hace a los hombres sumos sacerdotes llenos de debilidades. En cambio, las palabras del juramento, posterior a la Ley, consagran al Hijo, perfecto para siempre.

Palabra de Dios



Evangelio de hoy Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,28b-34):

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Respondió Jesús: «El primero es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser." El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos.»
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios.» Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor



31 octubre 2018

¿POR QUÉ HALLOWEEN NO?



¿POR QUÉ HALLOWEEN NO?



¿Por qué halloween no?


No es un juego, no es una tradición, no es una moda.

Es un ritual satánico, ocultista, infernal.

Es una invocación a demonios.

Es una consagración a demonios.

¿Consagraría usted sus hijos a satanás?, Entonces, ¿Por qué celebran halloween?.


28 octubre 2018

Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación


Evangelio del día, lecturas del domingo, meditación


Aun no creemos en Dios, no creemos como creemos que creemos, no confiamos en su Amor.

No hacemos mas que proclamas, parecemos políticos, todo es de la boca hacia fuera, Dios no tiene libertad de disposición en nuestra vida porque continuamos hundiéndonos en el abismo del ego, viviendo para apariencias y generando orgullo.

Él aun no ha entrado al centro neurálgico en el que se adoptan las decisiones, tiene mando pero no comando, es un Rey que manda pero no gobierna. Hablamos sobre Él, incluso a Él, pero no lo escuchamos, y consecuentemente, no lo obedecemos.
                                                                                                     


 Notar el detalle, el ciego del Evangelio solo pidió la vista temporal, y eso le concedió El Señor en su Paso por el mundo, sin embargo, a otros enfermos, al ver su Fe, les dijo “Tu Fe te ha salvado”.

 El ciego del Evangelio de hoy, no tenía mas que aspiraciones temporales, por ello, solo consiguió bienes temporales, favores de Dios muy limitados.

 No somos diferentes, continuamos sumergidos en el abismo de egolatría narcisista en el que nos hemos convertido no haciendo otra cosa mas que preocuparnos por nosotros mismos, mientras permanecemos en el olvido de Dios, en las tinieblas de estos tiempos.

 Aun no creemos en Dios, no creemos como creemos que creemos, no confiamos en su Amor.

 Para llegar a creer verdaderamente en Dios, debemos dejarlo libre, libre de Ser y Hacer como quiera.

 Él aun no puede disponer de nosotros, motivo por el que no puede Ser, no puede reinar, aun no ha establecido su Reino, no puede ejercer su oficio de Salvador.

 Aun lo dejamos afuera, en el patio exterior, sabemos sobre Él, pero no lo hemos recibido, todo es superficial.

 Para que sea verdaderamente Dios y Señor en nuestra vida, debe poder disponer, reinar, hacer Su Voluntad.

 No hacemos mas que proclamas, parecemos políticos, todo es de la boca hacia fuera, Dios no tiene libertad de disposición en nuestra vida porque continuamos hundiéndonos en el abismo del ego, viviendo para apariencias y generando orgullo.

 No discernimos su Voluntad y, consecuentemente, terminamos oponiéndonos a Él, no lo obedecemos, solo construimos apariencias de espiritualidad, un culto externo y superficial sin un verdadero amor, sin real aceptación.

 Él aun no ha entrado al centro neurálgico en el que se adoptan las decisiones, tiene mando pero no comando, es un Rey que manda pero no gobierna. Hablamos sobre Él, incluso a Él, pero no lo escuchamos, y consecuentemente, no lo obedecemos.

 Dios Es Dios, pero en los Cielos, no en la tierra de nuestra vida-casa-corazón, solo hemos construido apariencias de religiosidad por un culto superficial desamorado.

 Es hora de reconsiderar la vida de no-vida que venimos llevando, una vida sin un Dios Vivo y real, de lo contrario, continuaremos desbarrancándonos hacia el abismo eterno por un camino de autodestrucción.



Lecturas de hoy Domingo 30º del Tiempo Ordinario - Ciclo B


Primera lectura Lectura del libro de Jeremías (31,7-9):

Así dice el Señor: «Gritad de alegría por Jacob, regocijaos por el mejor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: El Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel. Mirad que yo os traeré del país del norte, os congregaré de los confines de la tierra. Entre ellos hay ciegos y cojos, preñadas y paridas: una gran multitud retorna. Se marcharon llorando, los guiaré entre consuelos; los llevaré a torrentes de agua, por un camino llano en que no tropezarán. Seré un padre para Israel, Efraín será mi primogénito.»

Palabra de Dios


Salmo Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6

R/. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R/.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R/.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R/.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R/.


Segunda lectura Lectura de la carta a los Hebreos (5,1-6):

Todo sumo sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para representar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo. Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el caso de Aarón. Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino aquel que le dijo: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy», o, como dice otro pasaje de la Escritura: «Tú eres sacerdote eterno, se gún el rito de Melquisedec.»

Palabra de Dios


Lectura del santo evangelio según san Marcos (10,46-52):

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí.»
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.»
Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver.»
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado.» Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

Palabra del Señor